EL ESCRITOR DE 'LA SEMILLA EN EL SURCO'

'La mística es el camino más fácil para comprender al ser humano'

Preocupado por los sentimientos del ser humano, Juan Manuel Pérez Álvarez (Ourense, 1985) se esfuerza por lograr expresar la esencia de la existencia, de la mente y la realidad del hombre. Con 5 libros de poesía escritos, algunas piezas de teatro y 2 novelas publicadas, (“El hombre y su palabra” y “Testamento de un cíclope dandy”), continua escribiendo, en búsqueda de la mejor forma de expresión interior.
'La mística es el camino más fácil para comprender al ser humano'

¿Por qué le interesa tanto el misticismo?

Es una corriente principalmente poética que trata de ahondar en el interior del ser humano a través de elementos religiosos, y para conocer al ser humano hay que entrar dentro de lo que él siente, así que la mística es el camino más fácil para entrar ahí. Todo parte de nosotros, de nuestro interior, aunque pensemos que proviene de fuera. Además es una línea que nunca se agota, cuanto más profundizas más aprendes.

¿Qué prefiere, poesía, novela o teatro?

La poesía es el género con el que más me identifico, y en mi opinión la novela y el teatro parten de ella. La novela y el teatro profundizan más y son más analíticos, son como poemas pero más explicados, en cambio, la poesía exige más del lector.

¿Cómo cree que ha evolucionado desde que comenzó a escribir?

Comencé tanteando la poesía, me interesaban mucho las vanguardias literarias del siglo XX, y fui evolucionando hacia el clasicismo de las épocas anteriores, donde cada vez me sentía más cómodo

¿Qué autores han influido en sus obras?

Yo diría que entre los más próximos está Walt Whitman, San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús, algunas etapas de Lorca, Juan Ramón Jiménez, y Antonio Machado. Ellos me abrieron un camino que al seguirlo pude buscar el mío también.

¿Qué puede decirme de su último libro, 'La semilla del surco'?

Es un libro de poesía mística con el que trato de emplear los mitos antiguos para interpretar el presente. Uso el mito de la semilla de la Grecia clásica, porque a mí me parece un milagro que la semilla, algo tan pequeño, pueda formar algo tan grande como es la vida.

Para mí, es como una conversación, pero diferente a las de la realidad, te permite ser mas sincero con el lector. En cuanto al trabajo, fue un poco desordenado y caótico, pero ya se sabe, la inspiración te viene cuando te viene.n