CONCIERTO EN CASTRELOS

Un incombustible Raphael vivió su “gran noche” en Castrelos

El auditorio de Castrelos vivió uno de los conciertos más especiales del verano de las fiestas de Vigo. La actuación de Raphael deleitó a sus miles de seguidores, que vibraron con los temas de su último disco y sus clásicos como "Mi gran noche".

Raphael, fiel a su puesta en escena, recorrió el escenario con firmeza, demostrando la potencia de voz que siempre le caracterizó.
Raphael, fiel a su puesta en escena, recorrió el escenario con firmeza, demostrando la potencia de voz que siempre le caracterizó.
Un incombustible Raphael vivió su “gran noche” en Castrelos

Profesional como pocos, desbordando carisma y experiencia, Raphael dio a sus seguidores lo que pidieron, una entrega total. Con su habitual puesta en escena, vestido de negro riguroso, cantó para un aforo completo, con la zona de pago acondicionada con sillas y todas las localidades vendidas y las gradas ocupadas en donde los más madrugadores llevaban desde media tarde guardando sitio. Como cada noche de Castrelos, el alcalde Abel Caballero salió a saludar, a “empatizar con la ciudad”. Recordó que las mejores fiestas cuentan con la actuación gratuita de un artista de la talla de Raphael, habitual en la programación anual de la ciudad, donde siempre llena.


La canción más esperada, “Mi gran noche”, no tardó demasiado en llegar, aunque antes reconoció que está “Loco por cantar” y que es de los que continúa “Aunque a veces duela”.


Casi sin pausa, interpretaba un tema tras otro: “Ella”, “Digan lo que digan” o “Provocación” se ganaron casi desde el principio el aval del público, que por momento enloquecía como al escuchar “Yo sigo siendo aquel”.


Con la sonrisa marcada en el rostro y su gestualidad habitual, interiorizando cada una de las interpretaciones, Raphael recorrió en varias ocasiones el escenario. Paso firme, movimiento de brazos enérgico, pero sobre todo demostró que el poderío de su potente voz sigue ahí.


“Maravilloso corazón”, “Por una tontería”, “La quiero a morir” o “Adoro”, entre otras, condujeron el repertorio hasta uno de los picos de la noche con “Gracias a la vida”. Aún quedaba mucho concierto y Raphael hizo un guiño a los incondicionales con “Fallaste corazón”, “Gavilán” o “Estar enamorado”.


Se acercaba el final, cuando decidió sacar el armamento pesado. Levantó a todo el respetable con “Escándalo”. Sin dejar tiempo a la recuperación, atacó una vez más con “Ámame” para despedirse con un trío imprescindible: “Qué sabe nadie”, “Yo soy aquel” y “Como yo te he amado”. El concierto acabó con Castrelos coreando a un Raphael, genio y figura.
Con la actuación de ayer se pasó el ecuador en la programación del parque, que continuará hoy con Rock en Familia. De las grandes citas, queda Lori Meyers, este domingo; Juanes, el miércoles, 8 y cinco de Operación Triunfo (Miriam, Ana Guerra, Cepeda, Roi y Aitana) cerrará el cartel el viernes, 10 de agosto.