JEAN RENE AYMES PROFESOR EMÉRITO DE LA UNIVERSIDAD DE LA SOBORNNE

‘Creo que Chalot está sobrevalorado por los vigueses’

La ponencia ‘Algunos aspectos de la guerra en Galicia occidental y Chalot en Vigo, vistos desde Francia entre enero y mayo de 1809’, defendida por Jean Rene Aymes, cerró el Congreso Internacional de la Reconquista de Vigo. El profesor francés eligió al coronel Chalot, jefe militar de la villa, una figura que ya forma parte de la mitología de esta ciudad: ‘La participación en este Congreso y la sugerencia de los organizadores fueron los que me motivaron a estudiar la figura de Jacobo Antonio Chalot, un personaje al que casi no conocía’.
‘Creo que Chalot está sobrevalorado por los vigueses’
—¿Y qué opina ahora del militar y de su campaña al frente de Vigo?
—Considero que la imagen viguesa de Chalot no es objetiva. La información que pude recopilar, contando siempre que son fuentes partidistas, unilaterales y con ocultaciones, obtenidas de archivos oficiales franceses, es que fue el comandante de Vigo, y poco más. No se le da la trascendencia que tiene aquí. Al acercarme a Chalot descubrí una personalidad que no tiene nada que ver con la que recoge la historiografía francesa.

—¿Qué es lo que cambia?
—Las pocas alusiones que se hacen en las fuentes oficiales sobre Chalot lo presentan como un hombre bravo y valiente, dispuesto a morir en su puesto, tal y como el mismo llegó a afirmar. Esa era la idea preconcebida que tenía de este militar, por ello me sorprendió que capitulase y entregase la plaza sin darlo todo. Creo que Chalot está sobrevalorado por los vigueses.

—¿Cómo afectó la pérdida de Vigo a Francia napoleónica?
—Casi no se trata el asunto porque en aquel momento era más importante conservar ciudades como A Coruña, Lugo e incluso Tui, que eran más valiosas para Napoleón.

—¿Qué destaca en la contienda del resto de Galicia? —Es curiosa la desunión que había entre los altos mandos franceses que operaban en el norte. Tenían problemas de tipo personal que se remontaban a épocas anteriores; también los separaban diferentes concepciones tácticas: unos defendían fortalecerse en las ciudades y otros, organizarse en columnas móviles. Además, la presión de la resistencia popular mantenía a las tropas en constante tensión.