VIGO

Claves para revalorizar Santa María

El Instituto de Estudios Vigueses edita el primer libro colectivo sobre el templo románico de Castrelos con motivo de su 800 aniversario, donde  señala el acceso y la difusión como asignaturas pendientes en su promoción

La iglesia de Santa María de Castrelos es una de los tres templos románicos que se conservan en la ciudad.
La iglesia de Santa María de Castrelos es una de los tres templos románicos que se conservan en la ciudad.
Claves para revalorizar Santa María

 Santa María de Castrelos cumple 800 años. Por ese motivo, una de las tres iglesias románicas que se conservan en Vigo, junto a San Salvador de Coruxo y Santiago de Bembrive, ha sido objeto de análisis por el Instituto de Estudios Vigueses. Por primera vez se edita un compendio colectivo donde distintos autores afrontan diferentes aspectos del templo. Coordinados por Fernando  Javier Costas Goberna, concluyen que queda pendiente una buena señalización y divulgación. Así, la arqueóloga Elisa Pereira apunta que carece de una buena indicación para que los visitantes lleguen a ella, y sugiere que se integre en la red de recursos turísticos del Concello para difundirla. “Una de las posibilidades era asociarla al pazo de Quiñones de León, con el que siempre mantuvo una estrecha relación, aunque ahora parezca separado”, indicó Goberna, para quien también sería necesaria su inclusión en las rutas de los caballeros de Malta.
Santa María de Castrelos fue consagrada en 1216, por esta Orden hospitalaria, una de las más influyentes de la Edad Media. Para el historiador José Ramón Iglesias, pese a las vicisitudes que sufrió, su estado de conservación es bastante buena; debido sobre todo a su pequeño tamaño, asegura. En el siglo XIX despertó el interés de los intelectuales locales, guiados por las corrientes del romanticismo. A Antonio Palacios se le deben gran parte de los bocetos y dibujos que recogen las condiciones en que se encontraban sus elementos la época.
Uno de los temas más desconocidos del templo son sus pinturas. Juan Monterroso y Marta Becerro. La primera referencia de estos frescos es en 1951, pero no será hasta 1995 en que se realice la primera restauración. Se conserva solo una parte de las escenas, las cuales, según Becerro, muestran  alteraciones por envejecimiento de los materiales, humedades y salinidad.
Jaime Garrido se encarga del análisis arquitectónico: “Es del mejor románico de la provincia a nivel ornamental y formal”. Al igual que sus compañeros, Garrido reclama su declaración inmediata de Ben de Interese Cultural (BIC) para asegurar su conservación.n