Aumentan los robos de identidad para cometer estafas y timos en Vigo

Un grupo de ‘trileras’ actúa en locales de lujo aprovechando el parecido físico de la líder con una empresaria catalana

ATEl Cuerpo Nacional de Policía detecta en internet la mayoría de casos y advierte a través de las redes sociales.
ATEl Cuerpo Nacional de Policía detecta en internet la mayoría de casos y advierte a través de las redes sociales.
Aumentan los robos de identidad para cometer estafas y timos en Vigo

En la última semana, se han juzgado en Vigo tres casos de estafa y hurto mediante la utilización de datos personales de otras personas. Es sólo un ejemplo de la incidencia  los casos de robos de datos para cometer delitos, cada vez más habitual. En la ciudad, las estadísticas policiales reflejan que la mayor incidencia en la sustracción de identidades se produce mediante internet. De hecho, de la media aproximada de tres denuncias a la semana por ciberdelitos, más del 80% se refieren a estafas, con un incidencia por encima del 50% respecto a la utilización de datos ajenos.
La Policía ha detectado incluso la venta de datos particulares a través de la red y a pesar de las medidas de seguridad, cada vez más férreas, los delincuentes siguen actuando, incluso con  métodos mucho más artesanales, como el robo de carteras, tarjetas de crédito o correspondencia en los propios buzones.
En 2011, Eurostat ya situaba a España como el país de Europa con más víctimas de robo de identidad por internet y los últimos datos, referentes a 2016, calculan que cerca de un 25% de personas han sido víctimas de este tipo de situaciones.
La ciudad no es una excepción y al número de afectados por timos y estafas por internet se suman los que descubren que han sido engañados por sus propios familiares. Fuentes policiales confirmaban haber descubierto casos de hermanos que cruzaban sus datos  o personas que utilizan la identidad bancaria de allegados para hacer sus compras.
Un año y nueve meses de prisión es la pena inicial que solicitaba el fiscal para un vigués acusado supuestamente de robar la visa a un compañero de piso para hacer distintas retiradas en un cajero. También una mujer se sentaba esta semana en el banquillo de un juzgado penal de Vigo por utilizar los datos de otra persona para contratar servicios de telefonía e internet y solicitar información de las empresas ajenas para poder hacerse con determinadas cantidades.
La absolución de una empresaria catalana en un juicio por delito leve reveló la existencia de un grupo de ‘trileras’ que habrían actuado al menos en tres establecimientos de lujo en la ciudad, llevándose diversas cantidades mediante el conocido como ‘timo del cambio’.
La presunta cabecilla del grupo, que estaría compuesto según los testigos por tres mujeres, aprovecharía el gran parecido físico con la empresaria catalana para actuar en su nombre.
En la ciudad, las tres actuaron en uno de los hoteles más importantes donde se presentaron para cambiar un billete de 500 euros. Lograron irse con el billete y el cambio. También lo hicieron en un concesionario Mercedes, pero habría más delitos, ya que la persona que ‘paga’ por ellos ha sido citada en cuatro ocasiones por el entorno vigués.
El juicio se suspendió en el momento en el que la empresaria accedió a la sala y comenzó a hablar. Los perjudicados reconocieron que no era ella, y el juzgado acabó dictando la absolución.
Tanto Guardia Civil como Policía aconsejan tomar precauciones como revisar el buzón, tener cuidado a la hora de aportar datos y denunciar. “Es muy importante denunciar”, comentaba una letrada tras el juicio “es la única solución”.

“He sido detenida, fichada y citada en juzgados de varios puntos de España”

Su pesadilla comenzó hace diez años aproximadamente, cuando perdió la cartera. Residente en un pueblo catalán, cuenta como un día, cuando volvía de llevar a su hijo al colegio, “la guardia urbana me detuvo y no entendía qué había pasado, a partir de ahí todo ha sido una pesadilla”.
Esta empresaria, que después de los problemas que ha tenido con su identidad y su rostro, prefiere por temor permanecer en el anonimato, voló desde Cataluña a Vigo el jueves para acudir a un juicio por hurto en Instrucción 7. “No es el primero, he tenido que viajar hasta Andalucía y  hay cuatro casos más en Galicia”, explicaba.
Su delito, parecerse físicamente a una presunta cabecilla de un grupo de mujeres que se dedican a robar mediante el ‘timo del cambio’.
“El problema fue que la primera vez que me detuvieron me ficharon y pusieron mi fotografía y es esa la que se muestra a las víctimas y todos me reconocen, incluso en ruedas, aunque yo no he hecho nada y así se demuestra después en los juicios”, afirmaba.
El jueves, nada más entrar en sala, fue uno de los empleados del hotel afectado en Vigo quien dijo a su abogada que no era la mujer que le había timado. “No es que sean parecidas, es que son idénticas”, explicaba a este diario, pero “al verla en persona, andando y hablando no tienen nada que ver”.
La primera diferencia es que la delincuente es de raza gitana mientras que la mujer que paga por sus hechos no lo es. Ambas son rubias y tienen el pelo similar. “He denunciado ante la Guardia Civil mi caso pero de momento me siguen llegando citaciones. Ya no sé qué hacer porque he pensado en cambiarme el pelo, incluso, pero me da rabia tener que ser yo, siendo inocente, la que tenga que modificar mi aspecto”.
Aunque fue absuelta de inmediato, se lamentaba porque “yo tengo que pagar de mi bolsillo los vuelos, ojalá termine esto de una vez”.
La auténtica delincuente y sus compinches llevan años dando “palos” por todo el territorio nacional. “Te piden cambio, pero luego te engatusan y acaban quedándose con el billete de 500 euros y la vuelta, y no sabes cómo. Van bien vestidas y  preguntan por las habitaciones”, explicó el encargado.n