VIGO

“En los 90, Vigo ya era la avanzadilla del feminismo”

Silvia Bermúdez, profesora en la Universidad de Santa Bárbara, en California, participó en las jornadas de la cátedra de Saramago

Silvia Bermúdez intervinó en las jornadas de feminismo, donde también participó María Cebreiro.
Silvia Bermúdez intervinó en las jornadas de feminismo, donde también participó María Cebreiro.
“En los 90, Vigo ya era la avanzadilla del feminismo”

nnn Con motivo de la presentación del libro “A new history of Iberian Feminisms”, editado por la Univeridad de Toronto, una de sus autoras (junto a Roberta Johnson), Silvia Bermúdez, profesora española en la Universidad de Santa Bárbara (California), participó en el primer coloquio internacional, organizado desde la Universidade de Vigo, a través de su cátedra de Saramago: “Vigo siempre fue muy potente en temas de feminismo; en los años 90, en torno a la universidad hubo un movimiento que ya la puso en la avanzadilla a nivel español, mucho antes de que surgiera en Madrid o Barcelona”, asegura Bermúdez. La autora se mostró especialmente emocionada con el lugar donde se celebraron las jornadas, el Centro Camões, con sede en Casa medieval de Arines, junto a la torre de Ceta: “Siempre quise estar en un palacio”, bromeó, al tiempo que destacó el papel de una de sus habitantes, María Figueroa, que en el siglo XVI, se puso al frente de la familia y fletó barcos: “Una mujer con carácter”, afirmó.
Ayer, Bermúdez habló de su estudio, donde analizan el feminismo desde el siglo XVIII, ya que a partir de la Edad Media las desigualdades eran muy marcadas, sobre todo porque se limitaba el acceso a la educación: “La mujer tuvo que luchar la conquista de cada etapa, desde primaria hasta los niveles universitarios”.
La principal novedad de esta nueva investigación es visualizar aportaciones hasta ahora acalladas como el tratado sobre las mujeres al frente de un cargo público, de Josefa Amar y Borbón. “El inicio del feminismo se contextualiza con las ideas de la Ilustración y el deseo de las mujeres de ocupar puestos de responsabilidad, algo frenado por los hombres”, afirma, aunque descarta que se tratase solo de un fenómeno de las clases cultas: “Junto al feminismo teórico estaban las heroínas populares como las guerrilleras gallegas que también lucharon y aportaron”.
Las reivindicaciones no cambiaron mucho: El aborto, la igualdad, el maltrato. “Siempre que la mujer empodera, recibe un empujón de forma violenta de la sociedad patriarcal, se traslada el mensaje de que los avances femeninos son porque se han concedido, no porque se hayan logrado”.
El silencio y el olvido histórico es otro de las maldiciones con el que pretende acabar la publicación de Bermúdez & Johnson. Algunas llegaron hasta la actualidad, pero desvirtuadas como pasó con Rosalía de Castro: “Le dieron una imagen de ‘santiña’, nostálgica y melancólica, pero en realidad era una mujer fuerte, con unas ideas muy avanzadas a su tiempo”.
Para Bermúdez, el 8-M en España fue un momento histórico sin precedentes: “Las manifestaciones llegaron a Estados Unidos; el poder de convocatoria de las redes sociales, incontrolables, marca la diferencia”. Sin embargo, considera que el cambio de la sociedad no se puede hacer sin los hombres.: “Lo importantes es que la reivindicación ahora es visible”.n