La importancia del tratamiento de aguas de lastre en barcos

Tras la aprobación del convenio internacional de tratamiento de aguas de lastre, se ha abierto un debate acerca de la importancia del tratamiento de aguas de lastre en barcos, de manera que vamos a analizar algunos de los aspectos más relevantes de este tema de candente actualidad.

La importancia del tratamiento de aguas de lastre en barcos

Recientemente se ha aprobado el último convenio internacional para el control y la gestión del agua de lastre y los sedimentos de los buques, el cual cuenta con diversas obligaciones adicionales a través de las cuales se busca obtener una gestión mucho más efectiva muy especialmente desde la perspectiva de evitar la contaminación que en los buques pueden producir en aguas marinas. A continuación vamos a conocer un poco mejor estos sistemas, además de que también analizaremos algunas de las particularidades más destacadas del convenio.

Qué es el tratamiento de aguas de lastre en barcos

En primer lugar debemos entender que es el tratamiento de aguas de lastre en barcos, y es que básicamente estos hablando de un método a través del cual vamos a evitar una buena parte de la contaminación que producen los buques cuando navegan por aguas marinas, y es que estamos hablando de un tráfico considerable que, de no establecer un control adecuado, en poco tiempo aumentaría considerablemente la contaminación marina con los efectos negativos que esto tendría para el medio ambiente y para el propio ser humano.

A través de la división ingeniería naval de Llalco, una empresa de ingeniería española especializada en la implantación de soluciones para el tratamiento de aguas de lastre, tenemos la posibilidad de instalar sistemas de tratamiento de agua muy efectivos que no sólo ayudan en el control de la contaminación del agua marina, sino que además nos ofrecen un rendimiento asombroso y una gran resistencia y durabilidad con lo que se trata de sistemas que se consiguen amortizar en un menor plazo de tiempo.

Por supuesto hablamos de sistemas que se adaptan a las novedades introducidas a través del último convenio internacional, consiguiendo de esta forma tener la garantía de que, en todo momento, el barco cumplirá con las máximas exigencias en materia de aguas de lastre, lo cual evidentemente es una gran tranquilidad para nosotros, máxime si además tenemos en cuenta que estamos hablando de un sistema que se desarrolla a nuestra medida.

Conoce el convenio internacional de tratamiento de aguas de lastre

Es importante que, antes de realizar modificaciones, tengáis en cuenta el nuevo convenio internacional de tratamiento de aguas de lastre, a través del cual se busca establecer una serie de requisitos gracias a los cuales se consiga una considerable reducción en cuanto a la contaminación marina se refiere.

En este caso, además de gestionar el agua de lastre y los sedimentos que se producen, también será imprescindible que se lleve siempre un libro de registro del agua de lastre así como un certificado internacional relacionado con la gestión del agua de lastre.

En cualquier caso es importante tener en cuenta que todas las normas se van a ir introduciendo de forma gradual a través de un tiempo todavía por determinar, pero en cualquier caso en estos momentos se exige que los buques cambien el agua de lastre en alta mar, pero pronto será obligatorio que la gran mayoría de barcos cuenten con un sistema de tratamiento de agua de lastre a bordo, de manera que, cuanto antes empecemos a barajar su instalación, antes podremos estar convencidos de que vamos a cumplir con las próximas normativas y exigencias en materia de contaminación del agua del mar.

Además, también podremos encontrar algunas novedades interesantes como por ejemplo las exigencias y obligaciones para las instalaciones de recepción en las que se realizan los trabajos de reparación y de limpieza de los tanques de lastre, de manera que a partir de ahora se tendrá que adaptar las propias instalaciones para garantizar la recogida de los sedimentos con todas las garantías.

Estos y otros serán los cambios que deberemos tener en cuenta y que serán de obligado cumplimiento a través de este último convenio internacional de tratamiento de aguas de lastre.

Los mejores sistemas para el tratamiento de aguas de lastre

Por supuesto, en estos momentos lo mejor que podemos hacer es empezar a conocer los distintos sistemas para el tratamiento de aguas de lastre, asegurándonos en cualquier caso que nos decantamos por uno que cumpla con todas las exigencias de este nuevo convenio, además de que por supuesto nos garantice el mejor funcionamiento y la máxima simplicidad tanto a la hora de realizar las labores de limpieza como de reparación en caso de que sea necesario.

Como ya sabéis, las aguas de lastre son las utilizadas con el objetivo de compensar el equilibrio y el reparto de cargas en los barcos, consiguiendo de esta forma que cualquiera pueda garantizar la estabilidad durante la navegación.

Sin embargo, al recoger esta agua, el problema es que también se recogen organismos que pertenecen a un ecosistema determinado, de manera que cuando llegamos a nuestro destino, si directamente descargamos esta agua, lo que ocurre es que estos organismos llegan a un ecosistema distinto al suyo, con lo cual podemos estar trasladando especies invasoras que pueden afectar muy negativamente al equilibrio del ecosistema ya sea por la introducción de la popular alga asesina, moluscos y almejas, medusas, cangrejos invasores, peces depredadores, organismos patógenos y un largo etcétera.

Como podemos observar, se trata de un proceso imprescindible para garantizar que todos estos organismos no llegan a lugares donde puedan acabar afectando negativamente al ecosistema marino, ya que de lo contrario, de continuar realizando este tipo de actividades en los puertos, nos podemos encontrar con un importante inconveniente en cuanto al equilibrio del ecosistema se refiere.

De ahí que, mientras se da el plazo suficiente para que todos los barcos instalen este sistema, hasta entonces el vaciado de aguas se deberá llevar a cabo en alta mar para minimizar al máximo el daño que se puede llegar a hacer en el ecosistema de destino.