JOYA DEL ATLÁNTICO ENCLAVE NATURAL QUE ASPIRA A SER PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD

El lugar donde los dioses situaron su paraíso

El conjunto destaca por sus playas vírgenes, que recuerdan a un pequeño Caribe

El lugar donde los dioses situaron su paraíso

Los primeros gallegos creían que el 'Alén' (el Más Allá) se encontraba en una isla mágica situada a la distancia de nueve olas; un Ávalon céltico donde el tiempo se detenía. Puede que toda esta cosmovisión animase a los antiguos historiadores que llegaron a estas tierras a apodar a este archipiélago como Isla de los Dioses, en el caso del griego Ptolomeo, aunque también recibió otros nombres como Siccas (Plinio) e incluso fue identificada como las míticas Casitérides de las que hablaba Herodoto de Halicarnaso.


Lo cierto es que las islas Cíes, que hacen de puerta de entrada a la Ría de Vigo, han conseguido mantenerse a lo largo de los siglos prácticamente intactas, en un estado salvaje y con unos valores históricos y ecológicos que las convierten en un auténtico paraíso y en uno de los principales destinos turísticos del mundo como lugar todavía virgen.


Es por ello que desde 2013 el Ayuntamiento de Vigo, con su alcalde, Abel Caballero, a la cabeza, promueve la candidatura de Cíes para que sean declaradas por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, una propuesta que ha cosechado un amplio respaldo.


A la espera de esta declaración, que aún requiere de un largo proceso, este enclave sigue ganando fama mundial y cada año recibe la visita de miles de personas en una entrada controlada —hay un máximo de 2.000 visitas diarias en temporada alta— que evita la masificación y permite disfrutar al máximo de sus playas, sus abruptos acantilados que se elevan más de 150 metros, su fauna y vegetación.


Nos encontramos ante un archipiélago, integrado en el Parque Nacional Marítimo-Terrestre Illas Atlánticas, formado por tres islas: Monte Agudo (Illa Norte), Faro (Illa do Medio) y San Martiño (Illa Sur). Las dos primeras están unidas por un largo arenal y son las únicas visitables en temporada de Semana Santa y verano en línea regular de barco, mientras que a la tercera se puede acceder en embarcación particular. Son 8.480 hectáreas de superficie (7.285,2 marítimas y 1.194,8 terrestres) que ofrecen su cara más amable —la cara este— hacia la Ría de Vigo mientras que la cara oeste, su zona más escarpada, mira hacia las aguas abiertas del Océano Atlántico.
Sus paisajes, ecosistemas marinos, acantilados, sistemas dunares y matorrales costeros atlánticos y submediterráneos constituyen sus principales atractivos.

Playas


De todos estos elementos, el que más sobresale es la belleza de sus playas. Las islas cuentan con un total de nueve arenales, siendo el más famoso la Praia de Rodas, calificada por la prensa internacional especializada como “la playa más bonita del mundo”. Y no es para menos. Es una extensión de fina arena de 1.300 metros del largo, que conserva una zona de dunas y que está bañada por aguas cristalinas de color verde esmeralda.
Otro de los arenales preferidos por los bañistas es la Praia de Figueiras, en la Illa Norte, también conocida como 'playa de los alemanes' porque se dice que aquí descansaban en la Segunda Guerra Mundial. En ella se suele practicar el nudismo.
Las otras playas, también de gran belleza, son: Bolos, Nosa Señora, Cantareira, Margaridas, Mixueiro, Areíña y San Martiño, esta última en la isla del mismo nombre.
En Cíes se puede pernoctar (hay un camping), comer bien (hay tres restaurantes), hacer senderismo, observar aves que solo aquí anidan o la flora autóctona, subir a los faros que hay en las islas, seguir los pasos de su historia, disfrutar del mar, ver las estrellas... Es un lugar seguro, vigilado, con puestos de información y perfectamente señalizado, con equipos de ambientalistas e investigadores trabajando para su perfecta conservación durante todo el año. Un auténtico tesoro natural, llamado también el 'Caribe gallego', que se encuentra a solo 40 minutos de Vigo y al alcance de todos.