RALLY RÍAS BAIXAS

Ganador sorpresa tras un día accidentado

Manuel Fernández se proclamó vencedor del Rallly Rías Baixas con polémica tras una jornada con tramos anulados y con percances de todos los favoritos

Manuel Fernández se proclamó vencedor del Rallly Rías Baixas
Manuel Fernández se proclamó vencedor del Rallly Rías Baixas
Ganador sorpresa tras un día accidentado

El piloto de Salceda Manuel Fernández se proclamó anoche inesperado vencedor –a falta de las consabidas reclamaciones posibles– de un Rally Rías Baixas que resultó tremendamente accidentado en su segunda jornada, con dos tramos anulado, uno neutralizado y otro, el penúltimo, con serios problemas debido a que el aceite caído sobre la carretera obligó a los jueces a determinar los tiempos de un grupo de pilotos, entre ellos el ganador final. A éste le otorgaron el mismo tiempo que había realizado en la primera pasada por ese tramo, lo que impidió a Jorge Pérez, que sí completó las dos pasadas, adelantarle en la clasificación.  Fernández, que antes de este Rías apenas había competido en dos rallys, ganó con poco más de seis segundos de renta sobre Pérez.
La jornada comenzó torcida. La lluvia caída durante la noche dificultó en extremo los tramos y provocó numerosas salidas de vía sin graves consecuencias personales pero con sensibles consecuencias deportivas. De hecho, de los cuatro tramos previstos para la matinal –doble pasada al de Mondariz y al de Sabaxáns–, uno se tuvo que neutralizar y dos fueron cancelados por diferentes percances. Y, por si esto fuera poco, tres de los cuatro primeros clasificados tras la primera jornada quedaron fuera de carrera y el cuarto –Iago Caamaño, que iba líder– perdió más de seis minutos nada más comenzar la jornada por otra avería. Todo un cuadro que puso patas arriba la cita viguesa y que provocó una mañana de fuerte estrés para participantes y organizadores.
Comenzó la mañana con la primera pasada al tramo de Mondariz, de 11,8 kilómetros. Víctor Senra (Ford Fiesta R5) comenzó mandando y metiéndole 10 segundos a Alberto Meira (Mitsubishi Lance Evo X) y más de 17 a Manuel Fernández (Renault Clio N5), que empezaba con este tercer puesto una jornada muy especial para él. Con todo, la noticia estaba por detrás, ya que Iago Caamaño (Ford Fiesta R5), líder tras el tramo de Gondomar del pasado viernes, perdió casi siete minutos respecto al primero (6:49) al tener que cambiar una de sus ruedas, que destrozó tras ceñir en exceso en una curva y tocar con una tajea.
Un percance que se unió enseguida a otro de más repercusión: Meira se salió de la vía en los algo más de cinco kilómetros de trayecto entre tramo y tramo y ya no pudo volver a la carrera. Dos de los tres grandes favoritos se quedaban fuera de la pelea por el triunfo.
La carrera pasó a Sabaxáns, donde no mejoraron las cosas en exceso. David González (Ford Fiesta R5), que comenzó el día como cuarto clasificado y que en Mondariz había realiado el quinto mejor tiempo a casi 40 segundos del ganador, sufrió un aparatoso accidente por una salida de carretera. Pese a no sufrir daños personales, tuvo que dejar la prueba y provocó que dicho tramo se neutralizase. De los cuatro primeros clasificados al final del primer día, ya sólo quedaba Víctor Senra (Ford Fiesta R5), que en este tramo neutralizado había realizado el segundo tiempo sólo por detrás de Caamaño y lideraba con más de un minuto de margen el rally.
Los coches se reagruparon en Porriño antes de afrontar un segundo paso por Mondariz que no llegó a producirse, ya que la caravana de seguridad encontró en el recorrido un coche accidentado en la primera pasada y la organización anuló el tramo.
Tocaba de nuevo ir a Sabaxáns para cerrar la matinal. Pero todavía no se habían acabado las sorpresas desagradables. Senra, con todo a favor para acabar ganando el rally, sufrió una avería en su motor que provocó un conato de incendio. Todo sucedió a apenas dos kilómetros de la meta de un tramo de 11,9 y la organización tuvo que anular de nuevo. El Rías Baixas se quedaba sin otro de sus grandes favoritos y pasaba a ser líder Manuel Fernández, quien lideraba la Copa Pirelli Castrol Top A y afrontaba una tarde excepcional para él.
Por fortuna, por la tarde la prueba dejó de ser un sucesión de sucesos. Tocaban los tramos de Salceda (11,55 kilómetros) –la casa del entonces líder Manuel Fernández– y  Porriño-Gondomar (10,65 kms.) y Iago Caamaño, ya sin opciones al triunfo, mandó con claridad. Por detrás, Fernández tenía que aguantar los ataques de Jorge Pérez (Renault Clio R3 Evo Maxi) y Celestino Iglesias (Ford Fiesta N5), los únicos en disposición de aguarle la fiesta cuando se afrontaron las segundas pasadas por los antedichos tramos.
En la penúltima, Abel Pampillón sufrió una salida y parte del trazado se llenó de aceite, lo que impidió a varios de los coches rendir a la máxima velocidad. Los jueces evitaron neutralizar el tramo  y dieron a este grupo el tiempo que había realizado en su primer paso. Y ya en el último tramo, Jorge Pérez apretó a Manuel Fernández, pero finalmente éste logró mantener seis segundos de renta, a la espera de reclamaciones.