SALVADOR GARCÍA PRESIDENTE ASOCIACIÓN DE AFECTADOS PARAMOS-GUILLAREI

"La reconstrución de Paramos es una oportunidad para reorganizar todo"

 Desde hace cuatro meses Salvador García y los otros once integrantes de la directiva de la Asociación de Afectados de Paramos-Guillarei se han convertido en el rostro de los vecinos que el 23 de mayo de este año perdieron sus casas y, en dos casos, sus vidas, en la explosión de la nave clandestina de pirotecnia.

Salvador leyendo el manifiesto de la primera manifestación en Tui.
Salvador leyendo el manifiesto de la primera manifestación en Tui.
"La reconstrución de Paramos es una oportunidad para reorganizar todo"

Desde entonces, se han conseguido logros “que en un primer momento parecían impensables, como la declaración de Zona Catastrófica o la agilidad con la que se concedieron las ayudas de la Xunta o respondieron Patrimonio, Carreteras del Estado o el propio Ayuntamiento de Tui”. Pese a estas conquistas de las que aseguran sentirse “muy satisfechos y emocionados por haber podido ayudar a nuestros vecinos”, todavía faltan cosas. Las más urgentes el desescombro de la llamada Zona 0, donde apenas ha cambiado el paisaje de desolación del día de la explosión, o las desgravaciones fiscales para todos los afectados, independientemente de sus ingresos. Todo ello para que en el plazo de dos años, como mínimo, Paramos recupere la normalidad perdida.
¿Cuál es la situación de los afectados  cuatro meses después de la explosión?
Muchos de los vecinos de la parte periférica ya han resuelto la mayoría de sus problemas, o están en ese proceso. En la Zona 0 hay personas que han podido avanzar algo y comenzar con la restauración, pero quedan 31 casas que deberán ser reconstruidas y en las que aún no se ha intervenido. Las reuniones que hemos mantenido a lo largo de este tiempo con las diversas administraciones, la última con la Subdelegación del Gobierno en Pontevedra, están permitiendo que se resuelvan los problemas que se habían planteado y se esté en la fase de entrega de documentación de las personas que aún no habían podido reunirla toda. Pero aún falta mucho camino por andar.
Ustedes han transmitido sus necesidades en el Ayuntamiento de Tui, la Diputación, la Xunta y el Gobierno central, ¿cómo han sentido la respuesta de las diferentes administraciones?
La respuesta ha sido diversa. El Ayuntamiento ha estado más próximo a los vecinos desde un primer momento. El trabajo que han llevado a cabo los trabajadores municipales es encomiable. Ha sido algo excepcional. La Diputación aportó apoyo técnico, el último con la incorporación de dos arquitectos con una gran experiencia, aunque tuvimos que estar encima para que aceleraran los plazos en algunos casos. Además, son los únicos que no nos han recibido hasta el momento. En el caso de la Xunta sí nos escuchó y tuvo en cuenta nuestra opinión a la hora de redactar el decreto que permitió las ayudas a los afectados. Ha sido una administración que ha estado siempre a nuestro lado, lo que permitió que disponibilizará las ayudas económicas en un plazo de 15 días. El Estado quizá haya sido el más lento a la hora de responder y en un primer momento hubo una cierta sensación de abandono a nuestra suerte. Ahora hemos conseguido abrir una línea de comunicación y la declaración de zona catastrófica, algo por lo que estamos muy agradecidos y que es de vital importancia para nosotros.
Una vez declarada la zona catastrófica ¿qué falta?
Los primero, la desgravación fiscal sin contener nivel de renta ni patrimonial y para todas las ayudas. El dinero que reciben los afectados no supone un enriquecimiento y ahora es una espada de Damocles en la cabeza de personas que reciben la pensión no contributiva o los complementos, que corren el riesgo de perderlos. Hace falta más dinero para la recuperación integral de la Zona 0. Necesitamos que se haga un esfuerzo mayor para ello y creemos que hay margen de maniobra. Por ejemplo, en el caso de Adif, aún no ha dado respuesta a los vecinos que tienen sus casas en el espacio afectado por la vía y que siguen esperando el permiso para poder reconstruir, algo que sí dio Carreteras del Estado y patrimonio casi inmediatamente.
Siempre repiten que el caso de Paramos fue algo excepcional y que se necesitaban medidas excepcionales ¿se han tomado?
Sí, en líneas generales sí se han tomado. Los trámites burocráticos se han agilizado, se ha dotado de personal técnico de apoyo con rapidez, aunque en algún caso haya tardado más de lo deseado. Pero en líneas generales somos conscientes que cualquiera de los trámites que se han llevado cabo habría tardado muchísimo más tiempo por la vía normal. Hay otro asunto que aún está pendiente, recibir apoyo psicológico en Tui, sin necesidad de trasladarse al Álvaro Cunqueiro en Vigo. Y para ello, si hace falta, lo pagaremos desde la Asociación. 
Cuatro meses después de la explosión aún no comenzó el desescombro ¿qué está pasando?
Aún no hay plazos. El Ayuntamiento presentó el proyecto, por lo que está muy adelantado y sólo se necesita que el Gobierno central concrete los plazos y la subvención para llevarlo a cabo. Si quieren, en tres meses podría estar. Para ello habría que encargárselo a una empresa pública. Si optan por pagarlo pero que sea el Ayuntamiento quien lo lleve a cabo, tendrá que salir a concurso público y nos pondríamos en un año. Ahora es una cuestión de voluntad.
¿Qué les transmiten los demás afectados por lo que se ha avanzado y lo que falta por hacer?
Están esperanzados porque ven que se están logrando cosas, que se está avanzando. Siempre hemos intentado transmitirles un mensaje de tranquilidad para lograr que todo saliese bien y que nadie fuese perjudicado. 
Reconstruir Paramos tal y como era es uno de sus objetivos ¿¿ven alguna fecha en el horizonte para que sea una realidad?
Todo dependerá del desescombro. Si siguen la vía más rápida, en año y medio podría estar reconstruido. De otra forma, podemos estar hablando de más de dos años. La reconstrucción de Paramos es además una oportunidad para reorganizar la zona y que quede mejor de lo que estaba. En eso están trabajando los técnicos municipales, que han logrado encajar todas las casas menos 4 ó 5, para las que están buscando soluciones para encontrar encaje.