VAL MIÑOR

La autopista del Val Miñor cumple 15 años de su apertura

Los alcaldes de la comarca coinciden en sus ventajas pero creen necesario un cinturón 

Zona de cobro en la salida correspondienta a Nigrán, a la altura del parque empresarial, ayer.
Zona de cobro en la salida correspondienta a Nigrán, a la altura del parque empresarial, ayer.
La autopista del Val Miñor cumple 15 años de su apertura

nnn Una de las principales vías que conecta a la comarca del Val Miñor con el resto del territorio autonómico y nacional acaba de cumplir quince años desde su puesta en funcionamiento. La autopista AG 57 Puxeiros Baiona, supuso un cambio radical en cuanto al planteamiento que los usuarios de los viales miñoranos tenían a la hora de desplazarse hacia diferentes áreas geográficas. Desde  su inauguración, el 24 de mayo de 1999, el trazado original conectaba con la AP-9 a través de un intercambiador a la altura del Rebullón, así como a la A-55 a través del prolongador de Puxeiros, posteriormente se  complementó con otra nueva unión con la VG-20, dos kilómetros antes del inicial.
El vial, actualmente gestionado por la concesionaria Autoestradas de Galica, fue ganando peso con el paso del tiempo y aunque el volumen de tránsito diario osciló en los últimos años, actualmente la intensidad media diaria se sitúa en los 7.000 vehículos.
Los Concellos del Val Miñor coincidieron en que gracias a la construcción de esta red de comunicación se abrió un amplio abanico de posibilidades en cuanto al transporte se refiere y por ejemplo dada la ubicación del municipio nigranés,  sin una vía de estas características sería imposible concebir un parque empresarial como el de Porto do Molle y que desde el punto de vista laboral favorece a la creación de empleo. Además la mejora de los accesos a la comarca revierte directamente en el turismo, lo que a su vez se traduce en más posibilidades para el sector  con los correspondientes beneficios económicos. 
Pero las ventajas no tienen sólo porque producirse de puertas hacia fuera de la comarca, sino que los vecinos también pueden beneficiarse del desplazamiento entre municipios por dicha vía, pero aquí el principal hándicap son los peajes. Es en este punto donde Jesús Almuiña, Fernando Guitián y Alberto Valverde, alcaldes de Baiona, Gondomar y Nigrán, respectivamente,  coincidieron en que es necesario llegar a un acuerdo con la Consellería y ésta a su vez con la concesionaria para lograrla implantación de un cinturón entre ayuntamientos, de manera que para dicha área su uso fuese gratuito. Una solicitud que actualmente está en trámite y que a su vez son conscientes de su complejidad “mientras dure la concesión”, pero partiendo de esa base también plantearon la posibilidad de llevar a cabo rebajas en los importes del canon. “Se podrían buscar mecanismos de rebaja como el utilizado entre Vigo y Santiago, además solucionaría muchos problemas de circulación como en A Ramallosa ”, expuso Almuiña. Por su parte Guitián añadió que sería una buena manera de potenciar el uso de una red “infravalorada” mientras que Valverde apuntó que seguirán negociando en esa dirección.n