CONDADO/LOURIÑA

47 años de prisión para el asesino de la pareja de Arbo

Por un lado, 24 años por el delito de asesinato con alevosía y agravante de parentesco, lugar y tiempo, de su ex pareja. Y por otro, 23 años, por asesinato del novio de la misma

Arturo Domínguez, condenado a 47 años de cárcel por asesinar a dos jóvenes de Arbo y Crecente..
Arturo Domínguez, condenado a 47 años de cárcel por asesinar a dos jóvenes de Arbo y Crecente..
47 años de prisión para el asesino de la pareja de Arbo

nnn La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra,  dictó condena de 47 años de prisión para el acusado de matar con una escopeta en una pista forestal de un monte de Arbo, a su ex pareja y al entonces novio de la misma. El condenado, Arturo Domínguez,  fue declarado culpable por un jurado popular que consideró probado su comportamiento "posesivo, controlador y violento", así como  su "insistencia en reiniciar la relación y la convivencia con la víctima". Para ello -según las conclusiones del jurado-, "trataba de seguir contactando con ella, frecuentaba el bar donde trabajaba y la vigilaba él mismo o a través de terceras personas".
     El presidente del Tribunal del Jurado emitía la condena de 24 años de prisión por asesinato con alevosía de la joven Beatriz Rodríguez Mariño, con los agravantes de lugar, tiempo y parentesco. Y a 23 años de cárcel por el asesinato con alevosía de Sergio Rodríguez, con agravantes de lugar y tiempo. Aunque a tenor de los previsto en el artículo 76.1.c del Código Penal, se fija como máximo cumplimiento efectivo de la condena, a 40 años de prisión. Estas penas conllevan la privación de la patria potestade de la hija que tenía en común con la víctima, así como la prohibición durante 33 años, de acercarse a menos de 200 metros y de comunicarse por cualquier medio con los parientes hasta segundo grado de consanguinidad de ambas víctimas. 
"Con esta medida -se explica en la sentencia- se pretende proteger a los familiares de ambos de indeseables encuentros o posibles situaciones de cercanía personal con el autor de las muertes, que pudiesen desencadenar cualquier tipo de reacciones o incidentes.n