La Xunta pide que el agua de Vigo sea “de interés general”

Augas de Galicia considera que la obra de abastecimiento exige la participación del Estado por su envergadura

El embalse de Eiras se encuentra al 68 por ciento de su capacidad.
El embalse de Eiras se encuentra al 68 por ciento de su capacidad.

El gobierno municipal de Vigo remitió una carta a la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático instando a retomar el proyecto para garantizar el abastecimiento de agua al área, y que contempla, entre otras actuaciones, una captación en el río Verdugo para trasvasar agua a Eiras, la construcción de una nueva presa más arriba de la actual, en el Oitavén, y un trasvase desde el Miño a la presa de Zamáns, actuaciones valoradas en su momento en unos 67 millones de euros y cuya ejecución está en el aire.

La Xunta respondió al Ayuntamiento recordando su punto de vista: que la alternativa planteada no resuelve los problemas planteados y, en todo caso, cualquier actuación sería de tal envergadura e inversión, y que afecta a varios ayuntamientos e incluso a Portugal, que debe ser declarada de interés general y tramitada por el Gobierno. Todo ello cuando Eiras se encuentra al 68 por ciento tras un verano muy seco, reabriendo la solución definitiva.

Así, en una respuesta fechada el pasado 25 de agosto y firmada por el concejal de Fomento, Javier Pardo, el gobierno local vigués recuerda que el estudio de alternativas para garantizar el abastecimiento a largo plazo, y que se enmarca en un convenio del año 2019, ya fue entregado en abril de 2022 y que hace más de un año (en mayo de 2024) que el Ayuntamiento pidió a la Consellería de Medio Ambiente que tramitase la solicitud de determinación de alcance del estudio de impacto medioambiental para implementar la alternativa considerada óptima por el informe.

"Esta comunicación no tuvo contestación, ni tuvimos conocimiento de que se iniciasen los trámites ambientales por lo que, una vez más, reiteramos la necesidad de que, por parte de la Consellería, se impulse esta actuación, acordada entre las tres administraciones y necesaria para garantizar el futuro de Vigo y de toda la zona sur de la provincia de Pontevedra", concluye la carta del gobierno local.

En respuesta a esa carta, el director de Augas de Galicia, Roi Fernández Añón, ha enviado una comunicación al Ayuntamiento en la que expresa el acuerdo de la Xunta con la necesidad de "anticipar medidas" para afrontar el futuro abastecimiento, pero matiza que dichas medidas deben "ajustarse a las necesidades reales de cada momento y basarse en datos objetivos y actualizados", para "priorizar" las actuaciones "más eficaces y urgentes".

Al respecto, señala que los estudios técnicos concluyen que, con la demanda actual, los embalses de Eiras y Zamáns garantizan el abastecimiento y, en el momento en que se elaboraron los documentos del informe la solución "se reducía a la necesaria reforma de la potabilizadora" (la nueva ETAP de Vigo está operativa desde principios de este verano al cien por cien, tras una inversión de unos 25 millones de euros, impulsada por el Ayuntamiento). Por ello, el departamento autonómico solicitó al Ayuntamiento "información actualizada" sobre el estado de estas instalaciones y su capacidad real para optimizar los volúmenes almacenados en el embalse de Eiras. Por otra parte, con respecto a las demandas futuras de agua, en el horizonte 2070, la Xunta ha insistido en que es imprescindible "abordar con rigor y con el debido sosiego la tramitación de las soluciones estructurales", para buscar un procedimiento que asegure la viabilidad técnica, económica, social y ambiental de las actuaciones (además de la compatibilidad con la planificación hidrológica).

La solución del río Verdugo no funciona

Augas de Galicia pide "evitar respuestas parciales o de eficacia limitada, como la solución formulada en el río Verdugo", que "no resuelve los problemas" e implica grandes afecciones ambientales y sociales. "Las actuaciones que se promuevan deben aportar soluciones sólidas y duraderas, con plenas garantías para la ciudadanía y para el medio natural", señala el organismo autonómico. Además, matizado, tal y como había apuntado cuando se conoció la alternativa planteada, que la envergadura de las actuaciones propuestas, que afectan a varios municipios (el alcalde socialista de Ponte Caldelas, Andrés Díaz, ya manifestó su rechazo absoluto al proyecto) y a dos demarcaciones hidrográficas, una de ellas internacional), debe llevar a que la tramitación ambiental sea desarrollada por la Administración General del Estado "como obra de interés general". Así lo trasladó la Xunta en su momento a la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, y ha vuelto a pedir que se tenga en cuenta ese criterio para "evitar esfuerzos administrativos innecesarios y garantizar que la tramitación ambiental correspondiente se impulse por el órgano estatal competente, en su momento oportuno".

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