La lluvia regresó a Vigo con el primer chaparrón en meses
Las precipitaciones se concentraron por la mañana pero apenas sumaron 3,7 litros por metro cuadrado en la ciudad, el doble en Fornelos de Montes, donde está la presa de Eiras
La lluvia regresó a Vigo con un chaparrón tan repentino como esperado. Desde el 1 de junio apenas habían caído 15 litros por metro cuadrado en la ciudad, frente a los alrededor de 150 litros que, según los datos Aemet, serían habituales de media a estas alturas del verano. Un déficit que explica que las precipitaciones fueran recibidas como una buena noticia por muchos, especialmente ante las prealertas de sequía que llevan tiempo amenazando al territorio. Aunque, como siempre, nunca llueve a gusto de todos.
En realidad, el episodio dejó poco más que un respiro, apenas 3,7 litros por metro cuadrado en Vigo. En Fornelos de Montes, donde se encuentra la presa de Eiras, se recogieron 6,8 litros, casi el doble, pero insuficientes para frenar la tendencia descendente que mantiene la ocupación del embalse durante este verano. En Baiona, uno de los municipios donde la situación del agua es más delicada, el registro fue todavía menor, solo 1,5 litros por metro cuadrado.
Aunque las previsiones ya apuntaban a precipitaciones para este jueves, el chaparrón sorprendió a más de uno. Paraguas improvisados, chubasqueros, bolsas del supermercado, toallas y, para los menos previsores, ninguna protección frente al agua. Una estampa propia de las clásicas tormentas de verano viguesas, cada vez menos habituales y que este año se habían hecho especialmente de rogar.
La lluvia dejó además un alivio frente a las altas temperaturas de los últimos días, que empujaron a vigueses y turistas a buscar refugio en playas y terrazas. Ayer, las mínimas fueron de 18 grados en la ciudad y 15 en el campus, mientras las máximas se quedaron en 24, más de diez grados por debajo de los valores registrados apenas unos días antes.
Contenido patrocinado
También te puede interesar