“Vivimos en una ciudad solidaria en la que todo el mundo se vuelca, llama la atención”

RICARDO MISA Presidente de la ONG Vida Digna

Ricardo Misa, en el set de Atlántico TV.
Ricardo Misa, en el set de Atlántico TV.

Ricardo Misa preside la ONG Vida Digna, con sede en la calle Brasil, que reparte varias veces a la semana cientos de paquetes con comida.

¿Vida Digna sería al menos en su origen algo así como la Caritas de la Iglesia Evangélica, la Pentecostal en este caso no?

En un principio Vida Digna surgió del brazo social de una Iglesia Evangélica de la ciudad, la Pentecostal, en la calle Vázquez Varela, anteriormente en Cervantes, hace 50 años. Y de ahí nació, de la inquietud por ayudar a los demás, como dice la Biblia, la necesidad de ayudarnos los unos a los otros. El pastor nos insufló toda la inquietud por ayudar a los demás, al menos en las necesidades primarias.

¿Cómo nació?

Todo esto comenzó con unas familias que pertenecían a la congregación, tratando facilitarles la vida en los temas básicos del día a día. Hace unos 15 años, hubo que darle un cuerpo más consistente y ahí surgió Vida Digna. Todo esto coincidió con la crisis anteriores, de 2008. Ahí fue aumentando mucho la necesidad y las peticiones de ayuda y hubo que darle el nombre y nos pareció idónea Vida Digna, precisamente por la intención que tenemos de ofrecer una vida más digna a las personas que nos rodean.

Llegó la crisis de 2008 y luego más, ¿cuál fue el peor momento?

Sin ir más lejos, este tiempo de pandemia, donde hemos tenido que adaptarnos a las circunstancias sanitarias, hemos tenido que tomar medidas de prevención, hemos visitado hogares con alimentos, hemos tenido que ir a muchos ámbitos desconocidos para nosotros. Ha aumentado mucho el número de familias a las que estamos atendiendo y hace un año falleció nuestro secretario, Ángel Lozano, por covid. Y a todo esto nos hemos tenido que sobreponer y salir adelante.

Hace un año se hicieron virales las imágenes de las colas ante el local de vida Digna en la calle Brasil. ¿Cuántas comidas llegaron a dar?

Tuvimos que adaptarnos para poder reducirlas e ir aumentando las horas de reparto, gracias a los voluntarios, sin ellos sería imposible. Llevamos atendidas desde el comienzo de Vida Digna unas 3.000 familias. En estos últimos tiempos la necesidad ha aumentado, esas colas ya no se ven por la gestión que se hace para evitar que haya acumulación de personas, pero seguimos en una dinámica similar, aunque no con colas tan visibles.

Por tanto, no ha bajado la necesidad.

No. Incluso el comedor social, que abrimos en Teis, nació para suplir una necesidad, no había un comedor para fin de semana, y de ahí surgió en la calle Brasil y luego a Teis. Ahí estamos atendiendo unos 600 menús cada fin de semana, 300 sábados y 300 los domingos. Con estos quiero decir que la necesidad sigue siendo palpable en la ciudad a pesar del buen hacer de las instituciones y estamentos que se encargan de facilitar la vida a las personas. Pese a ello la necesidad continúa siendo palpable.

¿Cuántas personas trabajan en Vida Digna?

Sobre 50 o 60 voluntarios. Sin duda alguna sin su esfuerzo y su tiempo, que es algo que si lo inviertes no lo vas a recuperar, sería imposible.

¿Y la comida que distribuyen, de dónde sale?

Vivimos en una ciudad hermosa, preciosa, en todos los aspectos digna de valorar, y en cuanto a los que tiene que ver con la solidaridad también. Vivimos en una ciudad en la que todo el mundo se vuelca. Me llama la atención. Hacemos campañas en los hipermercados y es como si fuera un súper de bario, todo el mundo viene y aporta. Empresas que colaboran con nosotros a nivel congelados, cárnicos, conservas, particulares que se allegan a nosotros. Tenemos uno de los pocos roperos existentes en Vigo, todos los días nos llega gente con ropa. Realmente es gracias a ese esfuerzo de la ciudadanía y la implicación de las empresas y por supuesto algunos estamentos como el Concello de Vigo, con el que esperamos firmar un convenio de colaboración, y también con la Xunta tenemos ayuda. Es como podemos atender a todas estas personas, si no sería imposible.

También llama la atención el enorme volumen de población inmigrante que atendieron.

Sí, tuvimos épocas en que ese porcentaje era un 70 por ciento. Hoy en día la población nacional ha aumentado, con familias en las que incluso las dos personas trabajan, pero son trabajos con muy pocos ingresos y entre los recibos de alquiler sobre todo, y más en Vigo donde han aumentado muchísimo, y el resto de recibos, como la luz, y los imprevistos que pueden surgir, tenemos muchas familias que podemos denominar normales que tienen que acudir a asociaciones como Vida Digna para poder llegar aunque sea arrastrándose a final de mes.

¿Cómo ve a corto o medio plazo la evolución de la pobreza?

Me gustaría ser optimista, porque es una de las premisas que intentamos insuflar a nuestros voluntarios y usuarios. La palabra que más se oye en Vida Digna es ánimo. Intentamos animar a la gente. Desgraciadamente vemos que todavía vamos a tener que seguir existiendo asociaciones como Vida Digna y vamos a tener mucho trabajo.

¿Es Vida Digna la asociación que más trabaja en Vigo en implicación directa?

En cuanto a número de usuarios somos la ONG que más tiene. También tiene que ver el hecho de que estamos en el centro de Vigo, es más práctico y accesible llegar hasta allí, a la calle Brasil. Somos Vida Digna la asociación que más usuarios maneja, y esperamos poder seguir haciéndolo en el futuro.

Ricardo Misa, presidente de la ONG Vida Digna: "Vivimos en una ciudad solidaria"

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