Los vigueses se rinden ante las tiendas de segunda mano

Ropa, consolas, videojuegos o libros son algunos de los productos más demandados entre los clientes, que priorizan la calidad o la rareza sobre el precio del artículo

Carlos Vilanova, uno de los propietarios de la tienda de ropa Magpie Vintage.
Carlos Vilanova, uno de los propietarios de la tienda de ropa Magpie Vintage. | J.V. Landín

La pasión por los artículos de segunda mano está a la alza. En los últimos años, es cada vez más habitual ver aparecer estas tiendas que, cada vez, son más diversificadas. En la ciudad, las más populares son las tiendas de ropa vintage y, en la actualidad, hay 8 negocios dedicados a la ropa de segunda mano. La moda sostenible es una tendencia a la alza entre los jóvenes, que buscan su propio estilo en prendas de otras épocas al mismo tiempo que apuestan por calidades superiores a las de la moda rápida.

“Los clientes que saben lo que quieren, los que buscan, vienen porque saben que la ropa de antes es de mejor calidad que la de ahora y que, por lo tanto, le va a durar más. Da igual la prenda. El cliente lo que busca es calidad y comodidad. No quieren prendas que duran cuatro días”, asegura Alejandra Cabral, de la tienda Rayo Verde, ubicada en Doutor Cadaval.

Miguel Coubas, de la tienda Magpie Vintage, situada en Magallanes, coincide con su compañera de sector. “Hay prendas que tienen 40 años y están como nuevas. Las tiendas ahora ven que le están comprando igual y deciden bajar las calidades para ganar más, pero tú vas a una tienda de ropa vintage y un jersey de los años 70 o 80 ves la diferencia de calidades porque no tiene bolitas y la forma en la que le cae al cuerpo”, detalla.

Al preguntar por los clientes, Cabral asegura que los turistas extranjeros son los principales compradores en este tipo de tienda debido a la cultura de la ropa vintage que hay en sus países de origen, como puede ser el caso de Países Bajos o Italia. Sin embargo, Coubas afirma que la juventud viguesa apuesta cada vez más por este tipo de prendas. “La clientela habitual es la que conoce el mercado. Subes algo a redes sociales o le comentas que vas a hacer restock y ese día aparece a ver lo que hay nuevo. Hay muchísimos clientes jóvenes, entre 18 y 20 años de cultura vintage y que tienen un estilo increíble y que da gusto verlos. Aunque también tenemos gente más mayor, como un señor que viene todos los sábados con su perro y otro que está jubilado y que colecciona chaquetas vintage”, explica.

Sin embargo, la ropa no es el único artículo que se puede encontrar de segunda mano en las tiendas de Vigo. Replay Games, ubicada en María Berdiales, es una tienda de segunda mano especializada en coleccionismo de videojuegos, figuras, vinilos y telefonía lowcost. Ángel Barros, propietario, señala que en los últimos años ha visto un auge en el interés en los productos de segunda mano. “Creo que tiene mucho que ver con el coleccionismo y que cada vez nos metemos más en la cabeza la idea de reciclar y darle otra vida a las cosas. Eso sumado al encarecimiento de los precios hace que la gente piense más en estas alternativas”, indica.

Barros también pone el foco en la revalorización que de algunos productos debido a su alta demanda dentro del mercado de segunda mano. “Es una locura. Por ejemplo, hace 10 años, cuando abrí la tienda, el juego de ‘Pokémon Esmeralda’ se vendía por 50 euros de segunda mano. Hoy me llegó uno y lo pondré a la venta por 300”, explica.

Las librerías de segunda mano son otras de las tiendas que proliferan en Vigo. Berta Rodríguez, dependienta en Trotalibros Low Cost, ubicada en la calle de Gerona, señala que cada vez son más habituales encontrar a padres que acuden al establecimiento. “Ahora vienen muchos más padres buscando los libros de lectura obligatoria de sus hijos en el colegio. También los que tienen niños pequeños porque les salen más baratos y, por el mismo precio que uno nuevo, pueden llevarse muchos más”, asegura.

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