Los vigueses honran a sus difuntos

Todos los Santos

Gran afluencia a los cementerios, aunque menor que en años anteriores, con motivo del Día de Todos los Santos

Los vigueses honran a sus difuntos | J.V. Landín

Hay tradiciones que se resisten a desaparecer. Una de ellas es la visita a los cementerios cada 1 de noviembre con motivo del Día de Todos los Santos y, aunque este año la afluencia fue menor –la coincidencia en un fin de semana con buen tiempo pudo haber influido–, los vigueses volvieron ayer a cumplir con su cita para honrar a sus difuntos.

Muchas personas aprovecharon los días anteriores a esta festividad para realizar las labores de limpieza, cuidado y ornamentación de las tumbas de sus seres queridos. “Hoy (por ayer) es un día dedicado más a las visitas de las familias, que vienen aquí para ver cómo ha quedado todo”, comentaba un trabajador municipal del Cementerio de Pereiró.

Esta necrópolis, una de las ocho de titularidad municipal que hay en Vigo –el municipio cuenta con un total de 20, entre públicas y privadas– vivió ayer un constante ir y venir de gente y fue escenario de numerosos encuentros familiares.

Para facilitar la llegada de este flujo de personas, se ampliaron los horarios y se reforzó la presencia de los trabajadores municipales con cinco operarios en Pereiró, que en su mayor parte dedicaron la jornada a despejar las dudas de los visitantes sobre el lugar donde estaban enterrados sus seres queridos.

Inaugurado a finales del siglo XIX, destaca por su arquitectura funeraria y por ser el de mayores dimensiones de la ciudad, por lo que ubicarse en sus más de 62.500 m2 a veces no resulta fácil. El propio alcalde, Abel Caballero, que ayer visitó este camposanto y los de Teis y Lavadores, destacaba su importancia histórica y ponía en valor las intervenciones que se están llevando a cabo para su conservación y adaptación a los nuevos usos y ritos funerarios, como es el enterramiento ecológico. “Está yendo bien y mucha gente quiere que sus enterramientos sean de esa forma”, explicó.

También resaltó la reciente incorporación de escaleras portátiles para poder acceder a los panteones con cuatro y cinco alturas a los que hasta ahora era casi imposible subir.

Durante el recorrido, avanzó que está proyectado levantar nuevos ceniceros, ante la gran demanda existente, y se comprometió a recuperar los antiguos nombres de las calles del cementerio de Pereiró.

La jornada de ayer fue aprovechada por muchos visitantes para recorrer la exposición “Xardín da Memoria Histórica do Cemiterio Civil”, instalada frente a la capilla y que, entre otros aspectos, recuerda a los fusilados en este mismo cementerio el 27 de agosto de 1936 y a represaliados como Apolinar Torres o los hermanos Bilbatúa. “Una señora me dijo que esta exposición está muy bien para los que dicen que con Franco se vivía mejor”, recalcó Caballero.

Pereiró también es escenario de visitas guiadas teatralizadas, hasta el 21 de noviembre, que ayer eran comentadas muy positivamente por numerosos asistentes.

Contenido patrocinado

stats