Un vigués inventa un sistema para evitar accidentes de caza

Su invención es capaz de bloquear el disparo de cualquier arma en cuanto un objetivo no deseado, como una persona o uno de los perros de las batidas, entra en su rango

Imagen de archivo de un cazador con su perro en una batida de caza en O Irixo (Ourense).
Imagen de archivo de un cazador con su perro en una batida de caza en O Irixo (Ourense).

Aunque cada vez más infrecuentes, los accidentes en batidas de cazas con personas que accionan el gatillo de su arma sin ser conscientes de que en el rango de alcance de la misma hay una persona, o incluso uno de los perros que acompañan a los cazadores, ocurren de vez en cuando y pueden llegar a ser fatales. Es por esta razón que Alejandro, un vigués aficionado a la caza y preocupado por estas situaciones se lanzó a la aventura e inventó un sistema de procedimiento y prevención de accidentes con armas de fuego que es capaz no sólo de avisar de la presencia de personas, tanto otros cazadores como ajenas a la batida, sino también de bloquear el gatillo de la misma para evitar posibles desgracias.

Alejandro señala que él y sus socios llevan “unos tres años” trabajando en esta tecnología y a día de hoy continúan con los trámites para poder patentearlo y comercializarlo posteriormente. Recientemente se publicó el informe sobre el estado de la técnica (IET), paso previo a la observación de terceros y examen sustentativo, los últimos en el sistema español de patentes y marcas antes de conseguir luz verde. 

El desarrollo tecnológico de este sistema de prevención de accidentes está prácticamente completo y sólo faltaría –además de completar la burocracia en lo referente a las patentes– conseguir la financiación y el despliegue técnico suficiente como para poder empezar a comercializarlo.

Una aplicación de móvil que detecta otros teléfonos

Una de las bondades del sistema ideado por Alejandro y sus socios es que está diseñado para proteger no solamente a las personas que forman parte de una batida de caza, sino también a viandantes que puedan estar cerca de una zona donde se disparan armas de fuego. Esto es gracias a que utiliza la geolocalización de los teléfonos móviles para ello. 

El móvil del usuario del arma (o un dispositivo incluido en la propia arma) estaría conectado, a través de una app, a una unidad de control que es capaz de calcular la distancia entre la señal GPS de dicho teléfono y de cualquier otro que entre en un rango preestablecido –por lo general, el rango del arma–, por lo que si ambos se encuentran cerca enviaría una señal al arma, que vibraría e inhabilitaría el disparo.

“El incidente más común en batidas es el del matorral”

Gracias a esta invención, que, como comenta el propio Alejandro “no existe nada parecido ahora mismo en el mercado”, se podrían evitar muchos de los accidentes con arma de fuego, ya que se trata de un sistema de prevención activo que, además, serviría para cualquier tipo de arma, sin que esté modificada con el dispositivo vibrador. 

De este modo, una versión alternativa emitiría un pitido cada vez que una persona entra en el rango de detección de este sistema. Y, como se trata de un chip que puede instalarse en cualquier dispositivo como un reloj o incluso un llavero, puede proteger también a los perros que acompañan a los cazadores. 

Diagrama del sistema ideado por Alejandro.
Diagrama del sistema ideado por Alejandro.

“El accidente de caza más común es el del matorral, en el que dos cazadores están escondidos sin saber que uno está en el rango del otro y disparan a la misma presa”, explica el inventor vigués, que añade que sistemas ya existentes como las miras con señal térmica no son tan efectivas como el suyo porque permiten que, pese a todo, el usuario pueda cometer un error y dispare a quien no deba.

Trabas burocráticas

Con todo, Alejandro lamenta que todavía queda mucho camino por delante para poder patentar su invento debido a una coincidencia del 30% que su sistema tiene con una ‘invención dormida’ en Estados Unidos, ya que su intención era obtener este reconocimiento a nivel mundial y comercializarlo internacionalmente. “Esto pasa mucho en Estados Unidos, se trata de personas que registran algo pero no hacen nada con ello y como un 30% no es muy significativo estamos intentando ver cómo podemos sacar adelante lo nuestro”, asegura.

Contenido patrocinado

stats