Masiva cita militar en Samil que dejó ganas de más
Día de las Fuerzas Armadas
La niebla impidió la celebración del desfile aéreo y el espectáculo de los paracaidistas; más de 3.700 efectivos marcharon delante de 100.000 asistentes
Ilusión popular ante el acto central del Día de las Fuerzas Armadas (DIFAS) en Samil, que dejó entre los asistentes ganas de más. Las injerencias climatológicas impidieron la salida de las 17 formaciones aéreas en un esperado desfile por los cielos, así como la actuación de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo. La niebla no dio tregua durante toda la mañana, pero eso no empañó la celebración, aupada por los 100.000 asistentes (según cifras aportadas por la Subdelegación del Gobierno) y por seis agrupaciones terrestres que mostraron con orgullo su valentía y respeto por los Reyes de España y la princesa Leonor. Los monarcas presidieron el solemne acto, como dicta la tradición. Felipe VI, con la indumentaria del Ejército de Tierra; Leonor, luciendo su atuendo del Ejército del Aire y ya a pocos días de finalizar su instrucción en su primer DIFAS.
Tres compañías de la Guardia Real comenzaron con los honores: “Montero de Espinosa”, “Mar Océano” y “Plus Ultra”. El Rey pasó revista a su defensa y solicitó el inicio del acto al Jefe de Estado Mayor de Defensa, Teodoro López . A partir de ahí, Samil se convertiría en la plaza de armas de España. A la obligada decepción por no poder realizarse el desfile aéreo, se sumó un percance en el izado de la bandera. En su lugar, el Rey tomó la iniciativa y pidió al abanderado que mantuviese la bandera del Batallón de Honor para presidir la ceremonia, el más antiguo de los presentes.
Tras los inconvenientes, el acto tomó velocidad. A los pies del vacío mástil, el Rey y su hija Leonor realizaron la ofrenda con una corona de laurel a todos los caídos en combate y a los 4.000 efectivos que trabajan en el exterior por la paz. Un gesto de cariño y afecto para aquellos que encontraron en la defensa de España su vocación, con 1.207 accidentes en zona nacional y dos fallecidos en 2025. La dedicación de los que ya no están arrancó un sentido aplauso.
Comenzó el desfile terrestre. Primero, marcharían los vehículos motorizados, encabezamos por una veintena de Harley-Davidson de la Guardia Real. La Brigada Galicia VII, con sede en Pontevedra, desplegó toda su fuerza con varios todoterrenos Santana. Tras ellos, llegaría la artillería pesada, con una docena de carros de combate Leopard y Pizarro al frente. Su fuerza hizo retumbar el suelo a su paso. Boogies, 4x4 Vamtac (fabricados en Urovesa, en Valga) vehículos de asalto anfibio de la Armada y el debut de los imponentes Dragon 8X8 cerraban el despliegue móvil de los tres Ejércitos. La UME mostró su poderío con varios camiones y quitanieves de gran tamaño, necesarios para las difíciles misiones que se les encomiendan. Cerró el desfile motorizado con las motos, coches y furgones de la Guardia Civil, así como una lancha remolcada. En total, más de un centenar de vehículos de diversas compañías militares y utilidad.
Acto seguido, las tropas de seis agrupaciones encararon los 1,1 kilómetros de la Avenida de Samil. El águila de Harris de la Brilat encabezó el paso. Una mascota que lleva ya seis años dentro del cuerpo pontevedrés. La Guardia Real realizó un pequeño paso ante el Rey; ellos serían también los encargados de cerrar el evento. La Armada marchó con tres compañías: una de Infantería de Marina, otra mitad de la flota presente en Vigo y una última con alumnos de las diferentes escuelas. El Ejército del Aire desfiló con tres escuadrillas, la de honores (Gruseg), el escuadrón de Zapadores Paracaidistas y pupilos de la Academia General del Aire.
La Unidad Militar de Emergencias fue la más vitoreada por el público. Entre aplausos, desfilaron la compañía de intervención, con sus tres guías caninos, junto con la agrupación de Reserva y Seguridad y el Colegio de Guardias Jóvenes de Valdemoro. Estos dos últimos, de la Guardia Civil. El Ejército de Tierra fue representado en el desfile con cuatro compañías de gran importancia: la Brilat, el Mando de Transmisiones, los paracaidistas ‘Almogávares VI’, portando su equipación y la compañía del Mando de Tropas de Montaña de Huesca, con sus esquís a la espalda.
Cerró la marcha el paso específico: el Tercio “Gran Capitán” de la Legión de Melilla (160 pasos por minuto), con su mascota ‘Baraka’, y los Regulares de Ceuta (90 pasos por minuto).En total, más de 3.700 efectivos militares ‘tomaron’ Samil en una fecha histórica para Vigo y que dejó un sabor agridulce al no completarse todos los actos.
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