Vigo, testigo privilegiado del increíble fenómeno de las auroras boreales

El fenómeno, que normalmente se da a más de 100 kilómetros de altura, fue visible a latitudes muy bajas la noche del viernes. El espectáculo nocturno se completó con cientos de rayos

Publicado: 11 may 2024 - 11:01 Actualizado: 11 may 2024 - 16:17
La aurora boreal, sobre el cielo de Vigo. // Mauro Borrazás
La aurora boreal, sobre el cielo de Vigo. // Mauro Borrazás

Diferentes puntos de la geografía gallega, entre ellos la ciudad de Vigo, registraron en la noche del viernes un fenómeno de las auroras boreales que fue visible a latitudes muy bajas en el hemisferio norte al desencadenarse una tormenta solar (geomagnética), la más fuerte de las últimas dos décadas. También pudo observarse desde varios puntos de España y de Europa. Además, en la urbe viguesa el espectáculo nocturno se completó con la descarga de decenas de rayos típicos de las tormentas de verano.

Uno de los rayos que cayó sobre Vigo la noche del viernes. // Alberte
Uno de los rayos que cayó sobre Vigo la noche del viernes. // Alberte

Según informa la Agencia Estatal de Meteorología, la aurora boreal es un fenómeno de electricidad atmosférica "consistente en un fenómeno luminoso que aparece en las capas superiores de la atmósfera en forma de arcos, bandas, cortinas, etcétera". Explica que, al contrario que los fenómenos meteorológicos habituales, se forman mucho más arriba de la troposfera, normalmente a una altitud de entre 90 y 150 kilómetros.

"Las auroras aparecen por la interacción entre el viento solar y el campo magnético de la Tierra. El viento solar es más fuerte en momentos cercanos a la máxima actividad solar, que se produce en ciclos de entre 10 y 12 años", cuenta la Aemet.

Actualmente, se está cerca del máximo de actividad solar, por lo que las auroras polares se deben a la presencia de partículas cargadas eléctricamente y eyectadas desde el sol (el viento solar), las cuales actúan sobre los gases enrarecidos de las capas superiores de la atmósfera. Así, se desencadena una tormenta geomagnética, lo que permite percibir auroras desde latitudes más bajas.

Contenido patrocinado

stats