Vigo también celebra comuniones civiles

Pese a la novedad, desde 2010 se han organizado hasta doce ceremonias laicas, incluyendo bautizos

Primero fueron las bodas civiles, y desde hace dos años, le han seguido las comuniones y bautizos. A pesar de ser ceremonias, cuyo sentido original se vincula directamente con la religión católica, los no creyentes no quieren renunciar a ellas, aunque su celebración, principalmente en el caso de la comunión, lleve consigo otro significado, el de festejar el paso de la niñez a la pubertad.

A.J.P
Publicado: 19 jun 2011 - 15:03 Actualizado: 10 feb 2014 - 12:39
Los niños siguen optando en su mayoría por tomar la Primera Comunión religiosa. En imagen, comuniones el día del Corpus Christi, una de las fechas tradicionales.
Los niños siguen optando en su mayoría por tomar la Primera Comunión religiosa. En imagen, comuniones el día del Corpus Christi, una de las fechas tradicionales.

Concepción Conde, directora de Brunet i Conde, empresa viguesa pionera en España de ceremonias civiles explica que “en nuestro país, con la Constitución de 1978, hemos pasado en pocos años de un régimen dictatorial con una sociedad confesionalmente católica a una democracia pluralista y laica, incrementándose de forma vertiginosa en estos últimos cinco años la demanda de bodas civiles y desde hace dos, los bautizos, comuniones y funerales con homenajes sin recurrir a dogma”.

De hecho, esta empresa, la única en Vigo que se dedica a este tipo de ceremonias, ha celebrado desde 2010 un total de cinco comuniones civiles y siete bautizos.

Al igual que la Primera Comunión, el calendario se mantiene y, aunque es una opción libre, suele coincidir con las fechas en las que se celebran las ceremonias religiosas, habitualmente desde mayo hasta junio, siendo el Corpus Christi , uno de los momentos tradicionalmente más elegidos para que los niños católicos reciban el sacramento.

Conde asegura que la comunión civil además “es una fórmula en la que el niño no se siente discriminado respecto a sus compañeros, ¿los niños no bautizados o laicos no tienen derecho a una gran fiesta? Si los adultos hemos entendido, que la fórmula de la celebración de una boda, depende de criterios propios y no de fórmulas impuestas, ¿por qué no aplicamos la misma racionalidad para con nuestros hijos?” A su modo de ver, “con nueve o diez años, los niños ya tienen capacidad de alcanzar compromisos vitales, tales como comulgar el rito católico o comprometerse con el mundo en el que les ha tocado vivir”.

En resumen, quienes eligen esta opción celebran la comunión pero con sus seres queridos, a los que, durante esa fiesta les dirigirán por primera vez unas palabras. “El niño agradece a sus progenitores no sólo el haberles dado la vida, sino también todo lo que éstos le aportarán comprometiéndose en unos valores humanos y cívicos”.

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