Vigo reduce su stock de alquiler a 419 viviendas y 225 habitaciones
El precio medio es de 9,6 € metro cuadrado, un piso de 80 metros ronda los 760 €, y una habitación son 400 €
La cuesta de septiembre también está afectando al alquiler de vivienda y Vigo no es una excepción. La tormenta perfecta la provocan una oferta de alquiler en mínimos y unos precios en máximos. Así, según el último informe de la Federación Gallega de Empresas Inmobiliarias (Fegein), en Vigo hay 419 viviendas en alquiler a las que se suman 225 habitaciones en arrendamiento en pisos compartidos, una opción que ya no solo es exclusiva de jóvenes y estudiantes, sino que cada vez se extiende a otros estratos de población ante el encarecimiento de los precios.
Desde Fegein destacan que el stock está muy mermado y buena parte de las viviendas que quedan en el mercado de comercialización o son demasiado caras o su ubicación no es la idónea y demandada o sus condiciones de habitabilidad y mobiliario no son óptimas.
En cuanto a la oferta, estos datos de un reducido stock de viviendas en alquiler chocan con el creciente número de viviendas turísticas, que en la primera ciudad de Galicia ya son 1.337 y subiendo. Según Fegein, fundamentalmente por la nueva legislación de vivienda. A ello habría que añadir el creciente interés de los turistas por Vigo durante todo el año y ya no solo en épocas señaladas como Navidad o vacaciones de verano, que lleva a los propietarios a ver una oportunidad en este tipo de arrendamientos.
Vigo es la ciudad con el alquiler más caro de las grandes ciudades, con 9,6 euros el metro cuadrado, lo que supone para un piso de 80 metros cuadrados una renta de 768 euros. Sin embargo, es A Coruña la ciudad con el mayor incremento en el precio medio del alquiler, en comparativa interanual, con un 7,3% y un precio medio que se aproxima al de Vigo, con 9 euros el metro cuadrado.
En cuanto al precio de una habitación en un piso compartido, en Vigo ronda los 400 euros de alquiler medio, mientras que en febrero eran 360 euros. Esta oferta se ha incrementado y en la provincia de Pontevedra había en febrero 380 habitaciones compartidas en el circuito de comercialización, que ahora son 520, lo que significa que los propietarios están viendo una opción en esta fórmula para ingresos extras en la unidad familiar.
La situación está generalizada y las siete grandes ciudades de Galicia marcan mínimos históricos de stock de viviendas en arrendamiento y un incremento de un 6% en el precio medio de alquiler en comparativa interanual.
El presidente de Fegein, Benito Iglesias, asegura que “los efectos perniciosos de la Ley de Vivienda ya se perciben nítidamente en el mercado de la vivienda reduciendo y encareciendo la oferta de viviendas en alquiler en las principales ciudades de Galicia y reduciéndola aún más en los municipios medianos y pequeños, donde la mayoría de propiedades son de personas de más de 65 años de edad y su desconfianza y temor ante posibles impagos, que deriven en conflictos judiciales, es aún mucho mayor”.
En este sentido, Benito Iglesias precisa que “la derivación de las viviendas que formaban parte de la bolsa en el circuito de comercialización en arrendamiento hacia otros usos se ha incrementado notablemente en los últimos meses”, concluye.
El tirón turístico de la ciudad incrementa las viviendas vacacionales y ya son 1.337
Por primera vez las viviendas vacacionales superan las 25.000 en el circuito de comercialización en el conjunto de los 313 concellos de Galicia, según los datos de Fegein. También por primera vez tres ciudades, Vigo, Santiago y A Coruña, superan las mil viviendas turísticas en cada una de ellas.
El fenómeno del tirón turístico de Vigo, que ya no solo se reduce a la Navidad o las vacaciones de verano, tiene mucho que ver con este incremento de viviendas vacacionales o de uso turístico en la ciudad, que ya alcanzan las 1.337 unidades. Además es la primera ciudad gallega con este tipo de oferta, seguida de A Santiago, con 1.057, y A Coruña con una cifra similar, de 1.055.
Desde Fegein apunta que también la Ley de Vivienda tiene que ver en este trasvase de oferta de alquileres tradicionales a vacacionales para dejar en mínimos históricos la oferta de viviendas habituales en arrendamiento en todas las grandes ciudades de Galicia.
En este sentido, la Federación Gallega de Inmobiliarias apunta que “la actual coyuntura económica, con un Euríbor al alza, desplaza a una de cada cuatro personas que hace un año tenían capacidad financiera para tener una vivienda en propiedad, hacia el mercado de viviendas en alquiler debido al endurecimiento de las condiciones y el encarecimiento de las hipotecas”, explica Benito Iglesias. Añade que es creciente el número de “propietarios que sopesan pasarse al alquiler de temporada, porque es un segmento que no se contempla en la Ley de Vivienda y está sujeto a la Ley de Arrendamientos dentro de la categoría distinto del de vivienda”.
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