Vigo cultiva ya 13.000 metros de huertas urbanas

Tomates, pimientos o cebollas están entre las plantaciones que se están llevando a cabo en las seis parcelas municipales

Las huertas urbanas del Concello atraviesan estos días uno de los momentos de mayor actividad del año, coincidiendo con la campaña de primavera y la plantación de productos de temporada en las distintas parcelas municipales repartidas por la ciudad.  Tomates, pimientos, cebollas, berenjenas, lechugas, calabacines, espinacas o apio forman parte de los cultivos habituales en estos espacios, aunque los usuarios también plantan patatas, fresas, frambuesas y aguacates. Además, las instalaciones cuentan con composteros que permiten elaborar abono natural para las propias huertas. El alcalde Abel Caballero destaca la dimensión que alcanzó el programa municipal, ya que “cientos de personas de Vigo tienen su huerta urbana con nuestro programa”.  La actividad se desarrolla actualmente en las huertas de Navia, Pedro Alvarado, Fontáns, Ramón Nieto, Sardomela y Camelias. El programa dispone de unos 13.000 metros cuadrados destinados al cultivo ecológico y a la formación práctica. Solo en el huerto de Fontáns, en Lavadores, participan más de 40 personas. Además del trabajo agrícola, los usuarios formaron un grupo de convivencia consolidado alrededor de la actividad diaria en las parcelas.  Para acceder a las huertas escuela, el Concello organizó en abril tres cursos básicos de huertas urbanas, celebrados en las propias instalaciones y relacionados con la planificación, técnicas de cultivo, compostaje y fertilización, asociación y rotación de cultivos, control de plagas y mantenimiento de las parcelas.  El proyecto comenzó a consolidarse alrededor del año 2013 con la creación de las primeras huertas escuela en distintos barrios de la ciudad. Uno de los primeros espacios habilitados fue el de Pedro Alvarado, en Teis, con cerca de 2.000 metros cuadrados. Con el paso de los años, el programa amplió tanto la superficie como el número de usuarios. En 2016 se incorporó un segundo nivel formativo para personas con experiencia previa, lo que permitió una mayor autonomía en la gestión de las parcelas. Las huertas urbanas quedaron integradas posteriormente en el programa ambiental municipal “Vigo, Camiño a Camiño”, junto con actividades de educación ambiental, voluntariado y rutas naturales. El programa acumula la participación de unas 2.800 personas desde que se puso en marcha.
Las huertas urbanas del Concello atraviesan estos días uno de los momentos de mayor actividad del año, coincidiendo con la campaña de primavera y la plantación de productos de temporada en las distintas parcelas municipales repartidas por la ciudad. Tomates, pimientos, cebollas, berenjenas, lechugas, calabacines, espinacas o apio forman parte de los cultivos habituales en estos espacios, aunque los usuarios también plantan patatas, fresas, frambuesas y aguacates. Además, las instalaciones cuentan con composteros que permiten elaborar abono natural para las propias huertas. El alcalde Abel Caballero destaca la dimensión que alcanzó el programa municipal, ya que “cientos de personas de Vigo tienen su huerta urbana con nuestro programa”. La actividad se desarrolla actualmente en las huertas de Navia, Pedro Alvarado, Fontáns, Ramón Nieto, Sardomela y Camelias. El programa dispone de unos 13.000 metros cuadrados destinados al cultivo ecológico y a la formación práctica. Solo en el huerto de Fontáns, en Lavadores, participan más de 40 personas. Además del trabajo agrícola, los usuarios formaron un grupo de convivencia consolidado alrededor de la actividad diaria en las parcelas. Para acceder a las huertas escuela, el Concello organizó en abril tres cursos básicos de huertas urbanas, celebrados en las propias instalaciones y relacionados con la planificación, técnicas de cultivo, compostaje y fertilización, asociación y rotación de cultivos, control de plagas y mantenimiento de las parcelas. El proyecto comenzó a consolidarse alrededor del año 2013 con la creación de las primeras huertas escuela en distintos barrios de la ciudad. Uno de los primeros espacios habilitados fue el de Pedro Alvarado, en Teis, con cerca de 2.000 metros cuadrados. Con el paso de los años, el programa amplió tanto la superficie como el número de usuarios. En 2016 se incorporó un segundo nivel formativo para personas con experiencia previa, lo que permitió una mayor autonomía en la gestión de las parcelas. Las huertas urbanas quedaron integradas posteriormente en el programa ambiental municipal “Vigo, Camiño a Camiño”, junto con actividades de educación ambiental, voluntariado y rutas naturales. El programa acumula la participación de unas 2.800 personas desde que se puso en marcha. | Atlántico

Las huertas urbanas del Concello atraviesan estos días uno de los momentos de mayor actividad del año, coincidiendo con la campaña de primavera y la plantación de productos de temporada en las distintas parcelas municipales repartidas por la ciudad.

Tomates, pimientos, cebollas, berenjenas, lechugas, calabacines, espinacas o apio forman parte de los cultivos habituales en estos espacios, aunque los usuarios también plantan patatas, fresas, frambuesas y aguacates. Además, las instalaciones cuentan con composteros que permiten elaborar abono natural para las propias huertas. El alcalde Abel Caballero destaca la dimensión que alcanzó el programa municipal, ya que “cientos de personas de Vigo tienen su huerta urbana con nuestro programa”.

La actividad se desarrolla actualmente en las huertas de Navia, Pedro Alvarado, Fontáns, Ramón Nieto, Sardomela y Camelias. El programa dispone de unos 13.000 metros cuadrados destinados al cultivo ecológico y a la formación práctica. Solo en el huerto de Fontáns, en Lavadores, participan más de 40 personas. Además del trabajo agrícola, los usuarios formaron un grupo de convivencia consolidado alrededor de la actividad diaria en las parcelas.

Para acceder a las huertas escuela, el Concello organizó en abril tres cursos básicos de huertas urbanas, celebrados en las propias instalaciones y relacionados con la planificación, técnicas de cultivo, compostaje y fertilización, asociación y rotación de cultivos, control de plagas y mantenimiento de las parcelas.

El proyecto comenzó a consolidarse alrededor del año 2013 con la creación de las primeras huertas escuela en distintos barrios de la ciudad. Uno de los primeros espacios habilitados fue el de Pedro Alvarado, en Teis, con cerca de 2.000 metros cuadrados. Con el paso de los años, el programa amplió tanto la superficie como el número de usuarios. En 2016 se incorporó un segundo nivel formativo para personas con experiencia previa, lo que permitió una mayor autonomía en la gestión de las parcelas. Las huertas urbanas quedaron integradas posteriormente en el programa ambiental municipal “Vigo, Camiño a Camiño”, junto con actividades de educación ambiental, voluntariado y rutas naturales. El programa acumula la participación de unas 2.800 personas desde que se puso en marcha.

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