Vigo crece: se nota en que genera todavía más basura
La bolsa amarilla, de reciclaje de diversos residuos, reduce su número de toneladas, pero crece la bolsa negra
Vigo genera cada vez más basura, signo inequívoco de que aumenta y con fuerza su población, probablemente por encima de lo que dice el censo municipal o el padrón del Instituto Nacional de Estadística (INE). Los datos de la empresa Sogama, que gestiona los residuos sólidos de Vigo desde la planta de Guixar, son muy claros al respecto. En 2025 Vigo entregó, entre enero y agosto, un total de 64.734,83 toneladas de bolsa negra (la basura convencional) y 2.336,06 toneladas de bolsa amarilla, donde se incluyen bricks, latas y plásticos para el reciclaje. Y lo cierto es que en 2026, la bolsa negra subió hasta las 64.916,19 toneladas, 200 toneladas más, mientras la bolsa amarilla bajó hasta las 2.253,95 toneladas. El resultado técnico no es favorable a los intereses locales por cuanto las dos fracciones empeoran: la bolsa negra sube, cuando debería bajar; y la bolsa amarilla baja, cuando debería subir. Y la tendencia por meses es claramente al alza. Y eso está siempre relacionado con un incremento del número de vecinos.
Sobre la situación del reciclaje, hay dudas. El BNG mantiene que crece en Vigo, hasta un 15 por ciento en lo que va de ejercicio. La cuestión es que Sogama no dispone de datos del nuevo contenedor marrón (materia orgánica) y tampoco del contenedor azul (papel y cartón) e iglú verde (vidrio). Por tanto, no tiene control de en qué medida estas fracciones contribuyen, o no, al reciclaje en términos globales. Extraño el caso del contenedor marrón, que ya se encuentra operativo y con la planta de Sogama en condiciones de gestionarlo. Aunque hay un compromiso, el Concello todavía no entrega biorresiduos en la planta de Guixar ya que de momento no ha firmado el convenio.
Más reciclaje, más barato
La tasa de basura que cobra un concello a los vecinos incluye conceptos tales como la contenerización, recogida, transporte y tratamiento, mientras que el canon que cobra Sogama al ente local por su gestión, incluye la transferencia, el transporte y el tratamiento. Cuanto más se reduzca la producción de residuos y haya más reciclaje, menor cantidad de residuos entregarán y un menor importe de la factura ante Sogama. El Concello se acogió al canon reducido. Una ley estatal obliga a los ayuntamientos a que su tasa de basuras no sea deficitaria y se repercutan todos los gastos. Pasó en la Mancomunidad del Morrazo con el incremento brutal de la tarifa fijada tras años sin actualizar.
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