Vigo y Canarias cooperan ante la detección de nuevas toxinas marinas

El laboratorio de referencia europeo en este campo afronta este desafío acelerado por el cambio climático

Sabrina Otero (3ª izq.), con el resto de integrantes del equipo en una foto de familia.
Sabrina Otero (3ª izq.), con el resto de integrantes del equipo en una foto de familia. | Vicente Alonso

En las entrañas del edificio Citexvi, en el campus de Vigo, se ‘esconde’ el Laboratorio de Referencia de la Unión Europea para el control de las Biotoxinas Marinas, una infraestructura vital para la salud pública a nivel comunitario, ya que se dedica a armonizar las técnicas de análisis de las toxinas ya legisladas en toda la UE y a desarrollar y optimizar nuevos métodos para las toxinas emergentes.

En este último frente, como explica la responsable del laboratorio, Sabrina Otero, están trabajando los técnicos en cooperación con el laboratorio de referencia de Canarias ante la detección de la ciguatera en territorio español. Se trata de una toxina “que siempre ha existido en el Pacífico”, comenta Otero, pero que está apareciendo en otro tipo de climas debido al aumento de la temperatura del mar, que este año marcó récords en la Ría de Vigo, por ejemplo, y en la costa mediterránea española.

“Estamos trabajando mano a mano con Canarias para que nos envíen muestras de esos peces que están contaminados y optimizar el método de detección y cuantificación de estas toxinas”, señala la responsable del laboratorio.

En esta infraestructura crítica para la salud pública europea trabaja un equipo multidisciplinar y versátil, ya que la labor de sus profesionales abarca el trabajo analítico, científico, la coordinación internacional y el apoyo técnico a otros laboratorios. Su misión es contribuir a que los controles sobre las biotoxinas marinas sean rigurosos y homogéneos en toda la UE, marcando las pautas que siguen todos los laboratorios de control oficial, que son los que analizan día a día las muestras que salen al mercado.

Mareas rojas más largas

Uno de los fenómenos relacionados con las biotoxinas que más afecta a la Ría de Vigo son las mareas rojas, provocadas por la acumulación de fitoplancton productor de biotoxinas en el agua del mar que luego se deposita en el interior de moluscos filtradores como los mejillones. Aunque no es labor de este laboratorio analizar las muestras para controlar estos episodios, sus profesionales están en contacto con el laboratorio de control oficial en Galicia, quienes les trasladaron que “están viendo que las mareas rojas cada vez se alargan más en el tiempo y siguen una cierta periodicidad”, pero lo único que se puede hacer al respecto de momento es “garantizar que los productos que salen al mercado cada día son seguros”, afirma Sabrina Otero. Con todo, desde esta infraestructura se comprometen a “seguir investigando y perfeccionando las herramientas analíticas posibles” con el objetivo de “comprender mejor estos fenómenos y garantizar la protección de los consumidores y el apoyo al sector marisquero”.

“El cambio climático modifica la presencia de las toxinas”

El gran reto para este laboratorio de referencia de la UE vendrá marcado por los efectos del cambio climático. “El aumento de la temperatura del agua favorece la expansión de determinadas especies de fitoplancton productoras de toxinas y modifica su distribuición geográfica. Esto obliga a reforzar la vigilancia, adaptar los métodos analíticos y estar preparados para detectar compuestos que hasta hace pocos años no eran una preocupación en Europa”, concreta Sabrina Otero.

Con todo, no se trata de un problema inminente, ya que Otero explica que “se han empezado a detectar. Eso significa que hay toxina”. El siguiente paso será “cuantificarlas para ver si hay cantidad suficiente para que suponga un problema y luego habrá que saber si esa toxina supone un riesgo en esas cantidades para la salud”.

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