Vigo apura el plazo de gracia para completar su cambio judicial
Con la reubicación definitiva del personal prevista para el próximo día 27 finalizará en teoría la implantación del nuevo Tribunal de Instancia, con más luces que sombras
XLa implantación del nuevo Tribunal de Instancia en Vigo podría quedar completada de forma definitiva antes del mes de abril, apurando así el plazo de tres meses que el Ministerio de Justicia dio de margen para su puesta en marcha. El próximo 27 de marzo está previsto, según confirmaron fuentes de la Consellería de Xustiza, la reubicación del personal, todavía pendiente por falta de espacio para algunas de las oficinas de tramitación y ejecución, como Penal.
No son los únicos flecos pendientes, también queda por establecer la ubicación de los departamentos de civil, que podrían establecerse por plantas en función de los propios procedimientos.
La previsión para Penal es adaptar el vestíbulo de la planta 3, actualmente infrautilizado, pero podría no ser el único.
Más allá de dónde situar al personal, el nuevo Tribunal de Instancia va camino de su tercer mes con más sombras que luces debido a que la nueva organización se topa con obstáculos para dar salida a los miles de asuntos pendientes que arrastra de los antiguos juzgados.
Los sindicatos representados en la junta de personal llevan tiempo dando la voz de alarma y advierten de un colapso en civil si no se aumentan los funcionarios para atender los procedimientos de la plaza de refuerzo. Los propios jueces de civil también solicitaban personal y lo hicieron a través del presidente del Tribunal, (antiguo juez decano) que llevó la reivindicación a la sala de gobierno del Tribunal Superior de Xustiza.
Primero hubo petición para cubrir la plaza de refuerzo, que había quedado vacante en diciembre, lo que obligó a paralizar más de medio centenar de juicios y, después, una vez llegó la jueza, para cubrir con personal dicha plaza. Xustiza incorporó dos funcionarios, pero para el personal no es suficiente y en una asamblea, decidió plantarse dejando sin tramitar 2.800 expedientes y más de 800 ejecuciones. La Xunta, por su parte, espera a la reubicación definitiva del próximo viernes 27 de marzo para analizar la necesidad de ampliar plantilla.
"El trabajo se está ralentizando y ya se están señalando juicios para 2029"
La situación actual con los primeros meses de puesta en marcha del Tribunal de Instancia preocupa a procuradores y abogados, quienes coinciden en que una transformación judicial de tal calado no puede ponerse en marcha de forma tan apresurada.
Según explica el decano del Colegio de la Procura, José Manuel Fandiño, “estamos en un momento muy complicado, los efectos de esta reforma tardarán en notarse, porque de momento no solo no se ha agilizado el trabajo sino que se está ralentizado y vamos a tener un año perdido, que será difícil de recuperar”. Fandiño incide en que “no hay funcionarios suficientes y tampoco están ubicados ni la tecnología es como nos la habían vendido. El objetivo de la reforma es fantástico pero sin medios personales ni técnicos no podrá llevarse a efecto y tememos un colapso. De hecho ya estamos teniendo señalamientos para 2029, no podemos asumir dos o más años de retraso en un procedimiento”, afirma mientras hace hincapié en el papel fundamental de los procuradores “para agilizar la Justicia-”.
“Con más competencias podríamos contribuir al buen funcionamiento de los juzgados en un momento de atasco crónico”, señala tras analizar los datos de 2025 en el que tuvieron máximo histórico de trabajo, con la elaboración de 120.936 escritos, un 2,3% más que el año anterior. Fueron incrementos justo antes de la entrada en vigor de la ley para evitar las conciliaciones.
Por su parte, la decana del Colegio de la Abogacía de Vigo, Lourdes Carballo, coincide en mostrar su preocupación por la ralentización del trabajo. “Nuestra labor depende de la agilidad judicial y estamos notando el efecto contrario a lo pretendido”, afirma. Así, sostiene que “faltan medios y personal y sobre todo tiempo para que una transformación tan importante pueda funcionar”. Carballo destaca las circunstancias especiales del partido judicial por su “elevada carga de trabajo y el gran esfuerzo que se dedica desde los juzgados, sin embargo, desde que se puso en marcha el Tribunal de Instancia, han perdido el ritmo y órganos que antes funcionaban muy rápido, ahora reconvertidos en secciones y con la nueva organización ya no lo son tanto”. La decana del Colegio de la Abogacía alude también al refuerzo en civil y a los señalamientos paralizados con procedimientos “que ya acumulan retrasos”.
Una plaza de Instrucción en el limbo y tres de civil pendientes
A los problemas en la jurisdicción civil, una de las de mayor carga de trabajo, se sumó esta semana la marcha de una jueza de Instrucción cuando todavía está pendiente de aprobación la número plaza 8. El Ministerio de Justicia anunció sus previsiones para 2026 y en ellas se incluía la citada plaza, para revertir su inicial transformación en Violencia sobre la Mujer, además de tres nuevas para civil.
Sin embargo, la falta de una fecha concreta para su puesta en marcha preocupa entre los magistrados, que temen quedarse en siete en Instrucción, lo que afectaría a las guardias y eliminaría el actual refuerzo que lleva a cabo el antiguo juzgado 8, hoy en un limbo.
El espíritu de la nueva ley pretende optimizar recursos por lo que la ampliación de plazas de magistrados ya no viene acompañadas de personal, sino que toca reorganizar. Sin embargo, dicha reorganización parece compleja sin apoyos por los asuntos pendientes en Vigo que, a final de año, rozaban los 20.000.
Contenido patrocinado
También te puede interesar