El viaje tras sufrir la dana del turista que no pagó en un bar por carero

El valenciano condenado tras rebelarse contra un local de Vigo que le cobró 19 euros por cuatro refrescos estaba en Galicia para visitar a la persona que le ayudó cuando lo perdió todo. "Jose, un guardia civil de Ourense me regaló un coche con el que pude trabajar, nunca lo olvidaré y quería visitarlo"

Manuel, con el coche que le dio un ourensano tras haberlo perdido todo en la dana.
Manuel, con el coche que le dio un ourensano tras haberlo perdido todo en la dana.

La historia de Manuel salió a la luz después de que una sentencia le condenara por un delito leve de estafa a 150 euros de multa tras negarse a pagar en un bar del centro de Vigo un precio que consideró excesivo: 19 euros por cuatro refrescos. Este valenciano recuerda el incidente más de un año después y lamenta lo mal que se sintieron él y su familia por el trato recibido en el establecimiento. “De hecho, habíamos entrado en este restaurante con la intención de cenar porque no había mucha gente y después de pedir las bebidas, decidimos irnos porque no nos gustaba nada”, señala.

Pero Manuel no era un turista más que se sintió estafado por unos precios que “ni en la Malvarrosa”, señala. Su visita a Galicia tenía una historia detrás. Según relata, él es uno de los afectados de la dana de Valencia. Vecino de Massanassa, “lo perdí todo por la riada, aquello fue terrible”. Pintor de profesión, el agua se llevó un bajo y tres vehículos. “En aquellos días vino mucha gente a ayudar. Yo estaba retirando barro y una persona me regaló un coche. Era un guardia civil de tráfico de Ourense. Me dijo que era un coche viejo pero que me podía servir y que tenía que ir a buscarlo”, relata Manuel. Acudió en AVE con su suegro hasta Ourense y allí en la estación “vinieron a buscarnos el papá y un primo de Jose, personas maravillosas, no dieron el vehículo con el depósito lleno, las ruedas nuevas, la correa de distribución, la ITV pasada, estaba a punto y volvimos a Valencia con el coche; me ayudó muchísimo para trabajar”. Lo que hizo este ourensano no lo olvida, y “siempre le dije que tenía que ir a visitarlo, así que después de lo que habíamos pasado decidimos viajar a Galicia y le preguntamos qué sitios podríamos ver ya que estábamos por aquí. Nos recomendó las Rías Baixas y la mala suerte fue que nos topamos con este establecimiento”. Manuel nunca pensó que lo ocurrido llegara tan lejos. Al final pagó a multa, al abogado y los 19 euros.n

“Lo habíamos pasado muy mal y necesitábamos una escapada”

Actualmente, Manuel y su familia ya han recuperado la normalidad de sus vidas, después de haberlo pasado “muy mal”. Asegura que la reciente dana Adam que afectó a otros municipios valencianos como Oliva “no tenía nada que ver. Fue fuerte pero no como lo que vivimos hace dos años”. Él fue uno de los vecinos que se trasladó a ayudar tras este último fenómeno.

En verano del año pasado, el viaje que decidió hacer a Galicia era una visita que había prometido pero también una forma de descansar y de despejarse tras lo mal que lo habían pasado, “lo necesitábamos”. Y, asegura que pese al incidente en el restaurante, “nos llevamos un buen sabor de boca del viaje porque en Galicia hay gente maravillosa, como Jose y su familia, y vimos sitios fantásticos”. También de Vigo, “después de lo que ocurrió en el bar, donde estuvimos casi una hora, porque no nos marchamos hasta que llegó la Policía. De hecho, me pidieron la documentación y yo se la di. Los propios agentes cuando les expliqué lo que habíamos pedido y lo que me querían cobrar hicieron un gesto subiendo las cejas. Después fuimos a otro sitio y le comentamos al camarero lo ocurrido y dijo que ya sabía de qué lugar se trataba”. explica Manuel.

De hecho, son cientos las reseñas negativas que acumula en internet el local de usuarios descontentos por los precios excesivos, tachando de “sablazo” y de información errónea la que facilitan a los clientes.n

Una denuncia, un juicio y una condena que fue ratificada

Manuel relata cómo al entrar en el local no se fijó en la lista de precios de bebidas, “tenían un papel muy pequeñito en la entrada y luego un libro, pero la verdad es que no te sueles fijar en eso porque no piensas nunca en que en te puedan cobrar cinco euros por una Coca Cola en lata sin hielo y sin limón”. Fue todo muy rápido, recuerda y “al darme el ticket pensé que querían engañarme y le dije al camarero que no estaba de acuerdo, fue cuando entonces todo se precipitó”. Para este valenciano, no eran los 19 euros sino el hecho de que sentía “que me querían estafar y al final ha sido al contrario, nunca pensé que por 19 euros llegaran a llevarme a juicio”. La sentenia incide en que él no tenía intención de pagar cuando pidió las bebidas, algo que afirma “no es cierto, solo intentaba que viera que no se puede tomar el pelo a la gente” . Ahora, después de asumir la sentencia señala que “espero que la gente tome nota y tenga cuidado”.n

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