Los vecinos de la Privada Moderna piden no tener que abandonar sus casas

Aseguran que la Sareb no se puso en contacto con ellos y reclaman que se cumpla la sentencia “en su totalidad”

Carmela, Mariano y Alfonso, ayer ante sus casas en la calle Privada Moderna.
Carmela, Mariano y Alfonso, ayer ante sus casas en la calle Privada Moderna. | Jorge Santomé

Los vecinos de la urbanización de la calle Privada Moderna aseguran sentirse “completamente olvidados” tras enterarse a través de los medios de que la Sareb, conocida como el banco malo, afirmase que el proyecto para rehabilitar los edificios deberá ser reformulado por “graves deficiencias estructurales” que, según la entidad, obligan a que la promoción esté deshabitada para su remodelación. Una decisión con la que discrepan y piden no tener que abandonar sus casas.

“Nadie se puso en contacto con nosotros”, explica Mariano, uno de los vecinos de la urbanización. Afirma que la petición de las personas que residen en esta calle es que la Sareb se limite a cumplir “en su totalidad” la sentencia que la obligaba a acometer la rehabilitación de las viviendas ante el constante deterioro por falta de conservación. “La Sareb actúa con total soberbia y hace lo que quiere, por casualidad tenemos esta sentencia, pero ya solo falta que no hagan caso al juez”, afirma. Además, recuerdan que hace 8 meses los arquitectos municipales ya aprobaron el proyecto para la remodelación de los edificios, que no contemplaba su desalojo.

Carmela, otra vecina de la urbanización de casi 90 años, insiste en que “nosotros nos queremos quedar aquí y pensamos quedarnos”. Asegura que “hay sitio para estar aquí, hay dos hileras de casas, empezarán por un lado y seguirán por el otro”.

Ante la propuesta de desalojo, la Sareb informó de que los vecinos podrían realojarse en un edificio de obra nueva en la calle Aragón, pero Mariano defiende que estas viviendas deberían destinarse a la gente que las necesita de forma inmediata al encontrarse viviendo en la calle.

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