Vecinos de Privada Moderna se atrincheran frente a la Sareb

Temen que caduque la licencia establecida en la sentencia, que sigue sin ejecutarse dos años después y muestran su intención de permanecer en sus casas

Tres de los vecinos, en una imagen de julio cuando les llegó la carta para pedirles que se fueran
Tres de los vecinos, en una imagen de julio cuando les llegó la carta para pedirles que se fueran | Atlántico

Tras dos años esperando a que la Sareb o subsidiariamente el Concello ejecuten la sentencia judicial que les obligaba a reformar sus viviendas, los escasos vecinos que todavía residen en La Privada Moderna han mostrado su intención de no marcharse para las obras.

En una reunión celebrada la semana pasada, los escasos residentes que todavía permanecen en las viviendas se ratificaron en el fallo judicial de 2024 y en la licencia firmada por el técnico municipal en la que se establecía que no era necesario su desalojo para iniciar las obras.

En 2025 nos llegó una carta diciéndonos que teníamos que abandonar los inmuebles por motivos de seguridad en una nueva licencia que se han sacado de la manga y no nos fiamos, no nos vamos a marchar”, explicaba ayer uno de los vecinos.

Estos residentes lograron después de años de lucha ganar la batalla al llamado banco malo, que debe arreglar las viviendas en varias fases. “Nunca se dijo que hubiera problemas de seguridad, tampoco nos desalojaron cuando hicieron las obras de la calle”, resaltan. Lamentan que el Concello, “aunque dice estar de nuestro lado” no oblige a ejecutar esa licencia y su temor es que acabe caducando, ya que el plazo finaliza en 2027 y “de momento no hay movimiento, retiraron las vallas y aquí no se hace nada, manteniendo así viviendas vacías".

No hay marcha atrás, aseguran. “No nos vamos a marchar de aquí”, insisten mientras lamentan que “haya una sentencia y no se cumpla".

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