Educacion
De las aulas a la oficina en semanas
Amenazas, robos, incendios….Vecinos de un tramo de la calle Cantabria, cercano a la avenida de Peinador, aseguran sentirse atemorizados por el asentamiento okupa que se ha hecho con dos inmuebles separados entre sí por treinta números. En uno de los casos, los afectados han llegado a presentar una denuncia ante el juzgado de guardia de Vigo, cansados de la situación. Se quejan de los ruidos excesivos, de la música muy alta y las amenazas recibidas.
A la otra vivienda ya ha tenido que acudir en más de una ocasión la Policía en el último año. “La última vez tuvimos que llamar al 091 porque prendieron fuego al colchón, pero no ha sido una sola vez”, explica una mujer cuya casa está prácticamente pared con pared. La casa consta de dos plantas y otros tres anexos también con estancias, todos en una finca, que llevan tiempo abandonados después de que la propietaria falleciera. “El matrimonio que vivía aquí murió hace tiempo y después venía su hija”, señalaba la vecina. A esta última la conocían muy bien en el barrio, “era una buena mujer, tanto que dejó entrar a una persona sin techo para que durmiera en la casa porque le daba pena, pero éste trajo a más personas y acabaron llevándoselo todo, ventanas, puertas… Ahora, van y vienen personas, el trasiego es constante”.
“Claro que tengo miedo”, decía la vecina quien incidía en que “antes al menos los que estaban no se metían con nadie, pero ahora, son distintos”.
Ese temor se extiende por el entorno. “Anoche mismo aparecieron varios vehículos aparcados con las puertas forzadas”, comentaba otro residente. “Esta zona en la que nos conocemos todos se está volviendo ahora cada vez más insegura” añadía otra mujer cuyo piso está a escasos metros de la vivienda. Según los testimonios recabados, el propio Concello estuvo realizando las gestiones oportunas para localizar a la propiedad tras el fallecimiento de la dueña. “Vino un funcionario a preguntar porque están tratando de buscar una solución”.
Por ahora, solo se tiene constancia en el juzgado de la denuncia que llegó esta misma semana relacionada con el otro inmueble, aunque los problemas parecen muy similares. Será un juzgado de Instrucción quien, tras recibir la causa, decida si abrir diligencias de investigación por si hubiera indicios de posible delito en relación a la actuación de los “inquilinos” con los vecinos.
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