Echanove: "Me va la marcha, prefiero hacer de dictador que de padre de familia"
Juan Echanove representa a Trujillo en “La fiesta del Chivo” que llega el próximo miércoles al teatro García Barbón
“Trujillo es un mal bicho, es de esas personas a las que puedes llegar a entender que hayan asesinado; se cree superior a todo el mundo, incluso a Dios, algo frecuente entre los dictadores y que genera un peligro constante en su entorno”; a mí me va la marcha, prefiero hacer de un personaje como este a un padre de familia". Así presentó ayer Juan Echanove su personaje durante una entrevista concedida a Atlántico. Se encuentra inmerso en plena gira de “La fiesta del Chivo”, obra con la que llega a la ciudad el próximo día 10. “Estamos de vuelta a la actividad dentro de las posibilidades y teníamos un especial deseo por representar en Vigo, ya que eso significaría que tendríamos ya gran parte del camino hecho”.
Comparte escenario con Lucía Quintana, Eduardo Velasco, Gabriel Garbisu, Eugenio Villota y David Pinilla, en la adaptación de la novela de Mario Vargas Llosa sobre el déspota que gobernó más de tres décadas la República Dominicana. Supone el regreso de la normalidad a los circuitos teatrales. “En esta situación tan extraña, sin poder tener contacto directo con los espectadores, sin verlos a la salida de la función o en los bares, he pensado mucho en ellos, en las personas que están detrás de esas mascarillas y que se enfrentan al miedo; demostraron que las salas son lugares seguros, son los verdaderos defensores del teatro y los auténticos propietarios de lo que hacemos; no sé si esta será mi mejor gira, pero sí sé que nunca la olvidaré por las condiciones especiales en que se llevó a cabo; al final estuvimos ahí y el teatro cumplió su misión”.
Dentro del abanico de personajes a los que ha dado vida, Trujillo no le resulta especialmente complicado. “Si tuviera que pasar los papeles por un filtro moral o ético y buscarles algo que ver con lo que soy, no podría interpretar a nadie; al representar hay que asumir la personalidad de los personajes”
Cuarto montaje teatral de Carlos Saura, a los 90 años
Se trata del cuarto montaje teatral de Carlos Saura, quien con 90 años, se pone al frente de la compañía, dejando su impronta, tal y como explica Echanove: “Nos deja mucha libertad a los actores, deja fluir para lograr llevar a las tres dimensiones las sensaciones literarias; compuso una atmósfera sintética y logra centrar la atención en las vivencias de los actores”. El actor asegura que “un profesional con tal capacidad creativa y artística, que además es tan buena persona puede hacer cualquier cosa, es toda una vivencia”. Califica al director como “cariñoso, cabezota y tan terco como yo, somos como dos ciegos que se enfrentan en la calle porque desconfían de que el otro en realidad pueda ver”.
Otro miembro más del proyecto es el Premio Nobel Mario Vargas Llosa. “A mí ya me llega la adaptación de Natalio Grueso, que sé que tuvo varios intercambios de correos con él; el punto de inflexión lo ponía la opinión del padre de la criatura y acudió al primer ensayo general antes de iniciar las representaciones; yo lo tenía a escasos metros, me dije ‘hoy no la puedes cagar’, nos salió con precisión y a Vargas Llosa le encantó, nos dedicó unas alabanzas de las que se nota que son sinceras”.
Para Echanove, el visto bueno del autor del texto original tiene un doble valor. “Él es además dramaturgo, no solo se llevaron novelas suyas a escena, sino que vive el teatro como una experiencia creativa; lo que más me gustó es que afirmó que se había dejado llevar por lo que estábamos contando en el escenario y que consideraba sobre todo el trabajo de Grueso, algo excepcional; desde entonces pasó a formar parte de la compañía”
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