De la UVigo a la F1: “Había mil candidatos para mi puesto”

Universidad

Alejandro Sanz Fonta trabaja como ingeniero aerodinámico en Mercedes-AMG F1 Team, el equipo líder del mundial

Alejandro Sanz Fonta, tras recoger el premio Alumni UVigo en Redeiras.
Alejandro Sanz Fonta, tras recoger el premio Alumni UVigo en Redeiras. | S.F.

A Alejandro Sanz Fonta no le gusta presumir. Pero tiene razones para hacerlo. Graduado de una de las primeras promociones de Ingeniería Aeroespacial de la Universidad de Vigo, fundó la asociación estudiantil UVigo Aerotech y formó parte también de UVigo Motorsport. Precisamente desde allí, con su participación en la Formula Student, logró llegar hasta su actual empleo como ingeniero aerodinámico de Mercedes-AMG F1 Team, equipo líder del campeonato de constructores de Formula 1 y a punto de asegurar el título de su piloto Andrea Kimi Antonelli. No es baladí, ya que trabajar en el ‘Gran Circo’ de la F1 era su sueño y logró hacerlo realidad a través de mucho trabajo y esfuerzo.

“En la Formula Student, aparte de echarle muchas horas, aprendes disciplina y trabajo en equipo. Allí te enseñan un montón de valores que necesitas cuando llegas a esta industria”, cuenta el joven ingeniero, que visitó brevemente Vigo para recoger el premio. Así, asegura que su etapa en UVigo Motorsport fue esencial para su carrera profesional: “Es la base de cualquier trabajo en motorsport”.

Pero llegar a la Formula 1 es un camino repleto de obstáculos y, sobre todo, de mucha competencia: “El proceso es gigante, para mi puesto había más de mil personas que lo solicitaron”, recuerda Alejandro. Antes siquiera de visitar la fábrica, es necesario “hacer muchas entrevistas, exámenes, pruebas…”. Todo ello culminó para Alejandro con una entrevista personal en Brackley (la fábrica de Mercedes-AMG) que para él fue una experiencia inolvidable: “Llegas allí, van a recogerte con coche al aeropuerto y luego visitas las instalaciones, es genial”.

El día a día no es sencillo en la élite del deporte de motor. Sobre todo en un equipo como Mercedes, que en este 2026 encabeza la clasificación individual y por equipos de la categoría reina del motorsport. “Es muy desafiante porque al final tu cliente no es una empresa, es un piloto que va a llevar tu coche y esta no es una competición de quién hace el mejor producto, sino de quién hace el coche más rápido”, reconoce el joven ingeniero. En uno de los equipos ‘top’ de la Formula 1 el desafío es “bestial técnicamente, son muchas horas de mucho sacrificio y necesitas una gran formación técnica, pero al final ves tu coche cruzar primero la línea de meta y se te pasa todo”. Con todo, dentro de la tensión también hay una parte positiva, y es “trabajar con un montón de gente que tiene la misma pasión que tú. Hacemos mucha piña cuando las cosas van bien, pero sobre todo cuando van mal para intentar entender todos juntos el problema y salir adelante”, expresa Sanz Fonta.

Alejandro también tiene suerte en el ámbito personal, ya que muchos de sus amigos de la universidad también trabajan en el ‘gran circo’. Dado que más de la mitad de las escuderías que compiten en F1 tienen sus fábricas en los alrededores de Londres, puede quedar con ellos de vez en cuando, pero reconoce que “nuestras conversaciones se limitan al tiempo y poco más porque no podemos hablar nada del trabajo” al ser rivales en la pista.

El joven ingeniero aerodinámico de Mercedes-AMG F1 Team aconseja a la ‘cantera’ de ingenieros que viene detrás “que disfruten mucho de la Formula Student porque es la mejor y más valiosa experiencia que me llevé yo. Que aprendan todo lo que puedan porque cuando llegas a una empresa grande tú haces una parte muy pequeña, pero en Formula Student tienes una vision global del proyecto y eso aporta mucho”.

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