La UVigo apuesta por frenar la subida de los gastos corrientes

El nuevo equipo de gobierno presentó sus líneas estratégicas económicas para los próximos seis años con la negociación del plan de financiación autonómica como prioridad

Un instante de la sesión de consello de goberno celebrada ayer en el campus de Vigo.
Un instante de la sesión de consello de goberno celebrada ayer en el campus de Vigo. | Atlántico

La sesión de consello de goberno de la Universidad de Vigo celebrada ayer sirvió para que el equipo rectoral de Carmen García Mateo presentase sus líneas estratégicas económicas de cara a los próximos seis años de mandato y, principalmente, con la vista puesta en la negociación con la Xunta del nuevo Plan Gallego de Financiación Universitaria. Con la presentación de las cuentas anuales de la institución correspondientes al ejercicio de 2025 como punto de partida, el vicerrectora de Estrategia, Gobernanza y Economía, Xosé Henrique Vázquez, ofreció un análisis de la situación actual y del escenario futuro.

El vicerrector señaló que el análisis de las cuentas de 2025 pone de manifiesto “ciertos retos” en la gestión económica, particularmente en lo que tiene que ver con la ejecución presupuestaria y la evolución del equilibrio económico de la Universidad. En este sentido, expresó la necesidad de contener el ritmo de crecimiento de los gastos corrientes de carácter estructural, que ahora mismo es superior al de los ingresos recurrentes que deben sostenerlos. Precisamente, la estrategia de la UVigo a la hora de negociar el nuevo plan de financiación autonómica será “intentar aumentar la financiación estructural”.

De cara a los presupuestos de 2027, Vázquez indicó cuatro aspectos básicos que definirán las futuras políticas económicas de la institución. Por una parte, un seguimiento económico mensual en relación con el saldo corriente, la ejecución, el personal, el remanente disponible y los ingresos. Por otra parte, se reforzarán los ingresos recurrentes, ampliando y diversificando las fuentes de financiación estable. Un tercer foco se dedicará a controlar los compromisos estructurales, no asumiendo gastos permanentes sin financiación sostenible. Finalmente, se tratará de mejorar planificación y ejecución, siempre separando actividad ordinaria y proyectos finalistas, y adaptar las políticas de la Universidad a los ingresos recurrentes para tener una institución económicamente sostenible.

“La baja ejecución nos cuesta 800.000 euros al año”

Durante su disertación sobre las cuentas de 2025, que fueron entregadas al Consello Social para su aprobación definitiva, el vicerrector Xosé Henrique Vázquez alertó del margen “mejorable” de ejecución presupuestaria que afecta negativamente a los presupuestos. Destacó que el capítulo 1 se ejecutó al 95,77%, el capítulo 2 al 77,48% y el capítulo 6 al 49,15%. Vázquez recordó que la baja ejecución “nos cuesta 800.000 euros al año porque no cumplimos el indicador del la Xunta en el Plan de Financiación”. Sobre el resultado presupuestario ajustado, explicó que el resultado inicial era de 3,47 millones de euros en positivo. A esta cuantía había que añadirle los ajustes (créditos gastados con cargo a remantente de tesorería no afectado, desaviaciones negativas de financiación y desviaciones positivas de financiación), que para el ejercicio de 2025 tuvieron un importe de -3,96 millones. Por lo tanto, el resultado presupuestario ajustado es de -490.381 euros. Esto, recalcó el vicerrector de Estrategia, Gobernanza y Economía, “le costaba a la UVigo otros 800.000 euros por no cumplir el indicador del Plan de Financiación, igual que sucede con el nivel de ejecución mínimo del 80%”.

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