La utilidad de la IA: tres jóvenes de Vigo solucionan problemas

Educación

Estos estudiantes crearon un archivo que concentra todos los datos de una clínica, una aplicación para evitar muertes por calor y un programa para optimizar formaciones en empresas

Alejandro Cancelas y José Estévez posan en las afueras de la Casa Galega da Cultura.
Alejandro Cancelas y José Estévez posan en las afueras de la Casa Galega da Cultura. | J.V. Landín

En un momento en el que la Inteligencia Artificial está más cuestionada que nunca a nivel social, iniciativas como Anfaia (Asociación Nacional Faro para la Aceleración de la Inteligencia Artificial), impulsada por el vigués Ismael Faro, exvicepresidente de IA en IBM, tratan de mostrar al público general la utilidad de estas herramientas financiando a jóvenes estudiantes con ideas que pueden suponer cambios reales. Este sábado se celebró la gala de clausura de las Becas Anfaia 2026 en la Casa Galega da Cultura. Tres de los cuatro agraciados con esta subvención fueron alumnos vigueses que gracias a esto ya cuentan con prototipos viables.

Uno de ellos es Alejandro Cancelas, que este verano desarrolló su proyecto ClimaSafe. Estudiante de una especialización de FP en Inteligencia Artificial en el IES de Teis, ya tenía la idea de crear una aplicación para prevenir riesgos asociados a las temperaturas y la oportunidad brindada por Anfaia hizo posible que tuviera más recursos y apoyo. “Las temperaturas extremas se cobran muchas vidas. Mi programa usa las individualidades de cada persona (sexo, peso, nivel de actividad…) para crear una predicción del peligro que puedes tener en relación con las temperaturas del exterior cuando haces algún tipo de actividad al aire libre”, explica. Para ello, cruzó los datos meteorológicos históricos disponibles con la mortalidad del MoMo y otro tipo de datos sanitarios. Así, cada día y para cada lugar, utilizando las predicciones a tiempo real de Openmeteo, estima en un porcentaje el riesgo que supone para cada persona realizar deporte o trabajar al aire libre.

Su prototipo funciona introduciendo ubicación y algunos datos relativos a la salud. “Lo ideal sería que a futuro lo puedan usar mutuas para proteger a sus trabajadores o grandes eventos sociales para prevenir incidentes a gran escala”, comenta Alejandro.

A José Estévez, también alumno del IES de Teis, se le ocurrió su proyecto, SkillNet, para echarle una mano a su tía, a la que le tocó ser formadora de su empresa sin estar cualificada para ello. “El tiempo que se pasa formando, sobre todo en una empresa pequeña, es tiempo que no se factura”, cuenta el joven informático. Así, utilizó la IA para tratar de agilizar el proceso, comenzando por el caso de la empresa de su tía: “La idea era meter en el programa todo el conocimiento que ella tiene y generar cursos para los nuevos empleados”. Pero la idea pronto tomó otro cariz, sobre todo gracias al apoyo de Anfaia, y acabó generando presentaciones, audios, podcasts… Todo tipo de herramientas de aprendizaje.

La joya de la corona de SkillNet es lo que José llama “Generative UI”, esto es, que la interfaz es diferente para cada usuario dependiendo no sólo del perfil que él mismo introduce, sino también de cómo interactúa con los cursos. “Todo está personalizado y el sistema va observando qué hace para aprender lo que le gusta al usuario”, explica el joven informático.

Un proyecto que revoluciona la información en clínicas dentales

Luis Garbayo, alumno de Ingeniería Informática en la UVigo.
Luis Garbayo, alumno de Ingeniería Informática en la UVigo.

Luis Garbayo, estudiante de Ingeniería Informática en la Universidad de Vigo, no pudo acudir a la gala de clausura de las becas Anfaia pero presentó su proyecto, Agentic Smart Health, por vía telemática.

Su programa nació a través de una colaboración con la startup Histora, a la que Ismael Faro acaba de unirse como Director Científico. Su trabajo se centró en tratar de solucionar uno de los problemas más comunes que estaban viendo en las clínicas odontológicas –Histora se dedica a la gestión de datos clínicos en este tipo de consultas–: la fragmentación de los datos dentales de cada uno de los pacientes, ya que tienen diferentes imágenes 2D, imágenes 3D e informes clínicos.

“Lo que yo construí estos meses es un nuevo formato de archivo, como si fuera un formato comprimido, que mediante relaciones engloba todos los datos que necesitan de cada paciente”, indica Luis. Esto es posible gracias a un sistema de agentes de IA que extrae las diferentes informaciones de cada tipo de archivo y las fusiona. A través de un gemelo digital creado ex profeso, muestra diente por diente toda la información clínica que hasta ahora se encuentra en diferentes tipos de archivos.

“Este nuevo formato de archivo comprimido unifica todos los datos que necesitan los dentistas, para ellos era muy importante optimizar el tratamiento de datos porque tienen demasiados archivos cuando quieren buscar sólo un dato concreto”, comenta Luis, quien asegura que seguirá trabajando con Histora para desarrollar y mejorar el prototipo, que ahora se encuentra en fase de producto mínimo viable.

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