La Universidad de Vigo exporta talento al mundo
Universidad
Casi uno de cada tres jóvenes que se doctoran en la institución viguesa acaban trabajando en el extranjero
Casi un tercio de las personas que se doctoran por la Universidad de Vigo acaban emigrando una vez terminan su formación. Así lo desvela el último informe del Observatorio de Personas Tituladas de la UVigo, publicado a finales del año pasado y utilizando como referencia a los exalumnos que obtuvieron su título en el curso 2020/2021.
En concreto, el 28,8% de los egresados encuestados se encuentran trabajando en el extranjero después de doctorarse. Más de la mitad (58,6%) se quedaron en Galicia y sólo un 12,6% se encontraban en el resto del territorio español. Cabe destacar que en la actualidad la UVigo se encuentra inmersa en un profundo proceso de renovación del personal docente e investigador (PDI) ante la inminente jubilación de casi la mitad de los profesores de cara a los próximos años y que una parte fundamental de dicho proceso es la retención de talento, aunque para evitar el aumento de la ‘endogamia’ también apuesta por una fuerte captación de talento de otras instituciones.
Es por esta razón que no todos los nuevos doctores tienen posibilidad de acceder a una plaza en cuanto se titulan y, si quieren continuar con su carrera investigadora, deben buscar convocatorias postdoctorales en otras universidades, muchas veces en el extranjero. De hecho, según el ya citado informe del Observatorio de Personas Tituladas, ninguno de los doctores que salieron de Galicia está desocupado. Además, el tiempo que tardaron en encontrar trabajo fue, de media, 1,33 meses.
Los doctores por la UVigo que migraron lo hicieron, en su gran mayoría (43,3%) a Portugal. Otros países con presencia de titulados de la promoción del curso 20/21 son Estados Unidos, Ecuador, Italia, Alemania, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, Estonia, Francia, Grecia y Suiza. La mitad de estos jóvenes respondieron en esta encuesta que están contratados de forma temporal, mientras que el 23,3% tienen una beca, el 20% tienen un contrato fijo y sólo el 3,3% están indefinidos, con el 3,3% restante con contratos de obra y servicio.
Además, de acuerdo con el informe, son los emigrados los que más salario perciben de toda esta generación de doctores: sus ingresos medios netos ascienden a 2.667,17 euros, mientras que los que se quedaron en Galicia tienen unos ingresos medios de 2.154,35 y los que se encuentran en el resto de España, 2.410,88 euros.
Ana Larrañaga: "Es difícil hacer planes a largo plazo en la carrera investigadora"
Ana Larrañaga se graduó en Ingeniería de la Energía por la UVigo, donde también hizo el Máster en Matemática Industrial (M2i), que le llevó a doctorarse, formando parte del Grupo de Tecnología Energética (GTE), con una tesis enfocada en la optimización de superficies microtexturizadas utilizando técnicas de ‘machine learning’ para reducir el coste computacional asociado a este tipo de tareas en contextos industriales como, por ejemplo, el diseño de baterías. Ahora está haciendo una estancia postdoctoral en la Universidad de Washington (Seattle), a donde llegó a principios de 2025. Aunque tenía varias opciones a la hora de elegir destino, indica que apenas se lo pensó cuando le llegó esta oportunidad: “Mi supervisor aquí, Steve Brunton, es uno de los mayores expertos del mundo en mi ámbito de investigación”.
En esta etapa postdoctoral, Ana apunta que su línea de investigación es muy similar a la que desarrolló en su tesis, “pero aplicado al diseño de aeronaves. Más concretamente, en mejorar las técnicas existentes para modelar el flujo alrededor de la aeronave, con el fin de emplear modelos menos costosos computacionalmente, pero igual de fiables, en tareas de optimización en su diseño”. Además, asegura que su experiencia está siendo “muy buena”, ya que sus compañeros en su grupo de investigación “me ayudan siempre que lo necesito y es muy fácil trabajar con ellos”.
Esta estancia en Washington es un “reto personal” que Ana se está tomando muy en serio y que tratará de “aprovechar al máximo”, ya que está enfocada en el corto plazo: “Cuantos más avanzamos en la carrera investigadora, más opciones van apareciendo, por lo que es complicado hacer planes a largo plazo. Ahora mismo estoy intentando absorber todo lo que pueda como una esponja y colaborar con mucha gente, siguiendo mi curiosidad”. Aunque no se cierra puertas –le gusta mucho el mundo de la investigación y la docencia-, indica que prefiere no pensar en cosas que no están a su alcance: “Lo importante para mí es seguir haciendo el trabajo lo mejor que pueda y esforzándome al máximo, como siempre he hecho”.
Jesús Rico: "En el extranjero se valora más tener un doctorado"
Jesús Rico llegó hace un año y medio a la Universidad Técnica de Dortmund (Alemania) después de cursar el grado de Ingeniería de la Energía, el máster en Ingeniería de Minas y doctorarse en la Universidad de Vigo con una tesis sobre la obtención de biomasa a partir de la combustión de restos de podas de diferentes plantas como la vid o el kiwi. En su nueva universidad, hace algo muy parecido: “Cuando investigué sobre la biomasa, calentábamos esos restos orgánicos en ausencia de oxígeno, de lo que sacábamos diversos productos químicos. Aquí lo hacemos en el campo del reciclaje de plásticos. Al calentarlos de esa forma, sacamos monómeros, que luego somos capaces de reintroducir en el ciclo creando plásticos infinitamente reciclables, entre otros productos”.
Este joven investigador postdoctoral ve su estancia en Dortmund como “un gran paso adelante”, ya que se trata de una universidad “bastante potente dentro de la ingeniería química que me ha permitido conocer gente muy puntera en mi campo”. Pero personalmente reconoce que “tengo mucha morriña” a pesar de la gran comunidad extranjera que habita en esta ciudad del norte alemán. “Lo peor son los inviernos, son oscuros y fríos”, indica.
De cara al futuro, Jesús sólo piensa en continuar su carrera académica como objetivo prioritario: “La universidad es un sitio en el que estoy muy cómodo y creo que encajo muy bien con el perfil que se busca”. Además, reconoce que en el extranjero “tener un doctorado te da una reputación profesionalmente que en España quizás no está tan reconocido, aquí todas las empresas tienen departamentos de I+D que contratan doctores frecuentemente, por lo que da la impresión de que se valora más”.
Pese a todo, Jesús Rico no cierra la puerta a la posibilidad de volver, en el futuro, a proseguir su carrera de investigación en un laboratorio que esté algo más cercano a su casa.
Natalia Cid: "No tengo un plan perfectamente definido, sería un error"
Para Natalia Cid, actualmente investigadora postdoctoral en la Universidad Libre de Bruselas (Bélgica), su primera opción tras obtener el doctorado no fue irse al extranjero, ya que estuvo un tiempo trabajando en el centro tecnológico EnergyLab, que tiene su sede en el edificio Citexvi del campus de Vigo. Con todo, “siempre he tenido ganas de vivir en el extranjero un tiempo”, por lo que acabó yéndose a la capital belga, donde lleva año y medio, a desarrollar su carrera investigadora.
Tras graduarse en Ingeniería de la Energía y cursar el máster en Energía y Sostenibilidad mientras formaba parte del Grupo de Tecnología Energética (GTE) de la UVigo y hacer la tesis doctoral, su trabajo en el grupo de investigación Aero-Termo-Mecánica de la Universidad Libre de Bruselas se centra en descarbonizar la combustión en el sector industrial. “Mi tarea principal es realizar ensayos en una instalación experimental semi-industrial con combustibles renovables que puedan sustituir a los derivados de los combustibles fósiles, como el hidrógeno”, explica la joven.
Natalia asegura que la experiencia en Bruselas es “muy enriquecedora” y se muestra muy contenta con su decisión. Ella trata de evitar generarse expectativas a la hora de planear su futuro, por lo que de momento se centra en el presente: “Me gusta mucho lo que hago y no tengo un plan perfectamente definido porque considero que sería un error”. Sobre las oportunidades que ofrece el extranjero para investigadores postdoctorales, opina que “aunque en general son más abundantes, no necesariamente son mejores”, y cree que en España se está yendo “por el buen camino” a la hora de premiar de algún modo tener formación doctoral a la hora de ofrecer empleo. Y, aunque sus planes de futuro no están definidos, reconoce que “me encantaría volver a Galicia” para seguir desarrollando su carrera.
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