El turismo en Vigo, optimista para esta temporada
Viajeros de todas las nacionalidades disfrutan, antes de lo previsto, de todo lo que tiene que ofrecer la ciudad
La temporada veraniega en la emblemática Rúa Pescadería, más conocida como la Calle de las Ostras, ha dado el pistoletazo de salida antes de lo previsto, dejando sensaciones muy optimistas de lo que pueden traer los próximos meses.
El plato principal de la zona, la aclamada ostra, mantiene su popularidad entre los numerosos turistas tanto nacionales como extranjeros que inundan las terrazas de los restaurantes de esta calle. A la plancha o cruda, este manjar forma parte de un amplio abanico de opciones que ofrecen los menús de estos establecimientos especializados en marisco.
María José, responsable de Casa Vella, afirma que esta temporada apunta a que será mejor que la del último año, “aunque las cuentas se hacen a final del verano”. Hasta ahora, ha notado una alta afluencia de peregrinos, que aprovechan su paso por la ciudad viguesa para disfrutar de la gastronomía tradicional.
La clientela de estos establecimientos depende en cierta medida del turismo, pero en el restaurante O Portón, María de los Ángeles resalta una gran presencia de consumo local: “Quien más busca las ostras son los clientes locales, que mantienen la cultura de las ostreras”. Una tradición que, aunque ahora cuente con protagonistas masculinos, sigue vigente en la zona. Mari, de La Espuela, es consciente de este cambio generacional en estos negocios familiares, pero destaca la buena labor de los ahora ostreros, que “tienen el mismo trato con los clientes y mantienen el mismo funcionamiento tradicional”.
El sector hotelero
El sector hostelero se vio gravemente afectado tras la pandemia, a pesar de ello, “la gente quiere salir a la calle”, explica María de los Ángeles, que afirma que todo tipo de marisco el altamente solicitado en Rúa Pesacadería. El restaurante La Piedra es uno de los pocos que ha conseguido mantenerse en pie, explica Cristian, responsable del establecimiento. Cristian declara que esto se debe en gran parte a los turistas nacionales, los que más se animan a un consumo mayor.
La nueva actitud positiva de los clientes hace que cada vez más comensales se animen a probar la ostra, por la que muchos extranjeros, en su gran mayoría procedentes de los cruceros, según Cristian, sienten curiosidad. Las ostras consiguen despertar multitud de opiniones de comensales de todas partes del mundo, haciendo de este un plato tradicional que mantiene su popularidad.
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