El TSXG avala la sanción a una vigilante del Cunqueiro por abofetear a un paciente

El alto tribunal gallego confirma los 30 días de suspensión de empleo y sueldo impuestos por Eulen tras considerar que la trabajadora actuó de forma innecesaria contra un paciente que ya estaba reducido

Los hechos ocurrieron en Urgencias del Cunqueiro.
Los hechos ocurrieron en Urgencias del Cunqueiro. | Atlántico

El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha confirmado la sanción impuesta por Eulen a una vigilante de seguridad que trabajaba en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo por abofetear a un paciente que se encontraba esposado y reducido. El alto tribunal gallego ha desestimado el recurso presentado por la trabajadora y ha respaldado la sentencia dictada anteriormente por un juzgado de lo Social de Vigo.

Los hechos se remontan al 23 de enero de 2025, cuando el personal de seguridad del hospital tuvo que intervenir en el Servicio de Urgencias ante un paciente que se mostraba agresivo. El hombre había recibido el alta, pero se negaba a abandonar el centro, mientras insultaba y lanzaba objetos, por lo que varios vigilantes tuvieron que reducirlo y ponerle los grilletes.

Tras conseguir sacarlo del hospital, los vigilantes llegaron a un acuerdo con él para retirarle las esposas y permitirle marcharse sin más consecuencias si abandonaba las instalaciones. Sin embargo, cuando ya se alejaba del centro, volvió a comportarse de forma violenta y propinó una patada a un bolardo luminoso, que terminó roto.

Los vigilantes volvieron entonces a interceptarlo, lo redujeron y lo esposaron de nuevo. Posteriormente, lo trasladaron a una sala de Urgencias, donde permaneció sentado y bajo vigilancia a la espera de la llegada de la Policía Nacional.

La bofetada se produjo en la sala de Urgencias

Fue en esa estancia donde, según consta en el expediente sancionador, el paciente comenzó a insultar y amenazar a una de las vigilantes. La trabajadora respondió propinándole una bofetada en la cara, pese a que el hombre se encontraba sentado y con las manos esposadas.

Personal del hospital comunicó lo ocurrido a Eulen, que abrió un expediente disciplinario contra la trabajadora. La empresa consideró que había cometido una falta muy grave y le impuso una sanción de 30 días de suspensión de empleo y sueldo.

Eulen argumentó que la agresión se produjo "sin justificación alguna", dado que el paciente ya estaba reducido y bajo custodia. La empresa señaló además que un profesional de seguridad debe ser capaz de afrontar situaciones de crisis y alteración del orden sin recurrir a medidas violentas cuando no resulten necesarias.

El TSXG considera la reacción "innecesaria"

La trabajadora recurrió la sanción ante la Justicia, pero tanto el juzgado de lo Social de Vigo como ahora el TSXG han avalado la actuación disciplinaria de Eulen.

El alto tribunal gallego considera que no existe ningún elemento que permita reducir la culpabilidad de la vigilante y califica su comportamiento de “reprobable”. La sentencia destaca especialmente que la bofetada fue una reacción innecesaria porque el paciente ya se encontraba reducido y esposado.

El TSXG considera además que la conducta puede encuadrarse en un abuso de autoridad y concluye que Eulen ejerció su poder disciplinario de manera "correcta y proporcional a la gravedad de los hechos".

De este modo, la Justicia gallega confirma los 30 días de suspensión de empleo y sueldo impuestos a la trabajadora por los hechos ocurridos en el Hospital Álvaro Cunqueiro.

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