Los tres candidatos quieren revitalizar el campus pero discrepan en la ETEA
Universidad
Carmen García Mateo, Belén Rubio y Jacobo Porteiro participaron ayer en el debate central de la campaña
La campaña electoral de la Universidad de Vigo alcanzó ayer su punto álgido con la celebración del debate central entre los tres candidatos a sustituir a Manuel Reigosa al frente de la institución. Belén Rubio (H2040), Carmen García Mateo (Nós-Universidade) y Jacobo Porteiro (ConSenso) confrontaron sus planes de gobierno para los próximos seis años de UVigo en una Sala 1 del Edificio Miralles repleta de público en un debate moderado por la periodista Sandra Penelas.
Estructurado en cinco bloques, los tres candidatos hablaron sobre su modelo de Universidad e infraestructuras, docencia y titulaciones, investigación y transferencia, estudiantado y vida universitaria y cuestiones relativas al Campus de Vigo. Al ser el primer debate en el que se trataron cuestiones específicas de Vigo –el resto se celebraron en Pontevedra y Ourense o tenían ya temas concretos a tratar–, pusieron especial énfasis en sus planes para Lagoas-Marcosende.
Vida universitaria
Los candidatos coincidieron muy expresivamente en la necesidad de recuperar el dinamismo de los campus, especialmente el de Vigo. La propia Belén Rubio reconoció que este es “el más desanimado” de los tres y propuso “tratar de involucrar más al estudiantado” en asuntos del campus con acciones como “fomentar más programas de voluntariado”, ya que aseguró que está funcionando muy bien para “hacerlos partícipes”.
García Mateo, por su parte, habló del “reto formidable de que nuestros estudiantes dejen de desertar de las aulas”, apuntando que desde el covid este problema fue a más y comprometiéndose a poner en marcha “medidas que hagan que consideren prioritario asistir a las aulas y estar en los campus”; entre ellas, recuperar la programación cultural y el plan de mentorización por pares para los recién llegados al campus.
Jacobo Porteiro afirmó que conforme pasan los años “nos alejamos de nuestro estudiantado” y apostó por “entenderles, hablar con ellos y darles espacios de convivencia en cada campus para que quieran estar en ellos, ya que la Universidad es mucho más que ir a clase”.
Los tres coincidieron en la importancia de que la UVigo trate de mitigar, dentro de sus capacidades, el problema de la vivienda para los estudiantes con bolsas de alquiler o más plazas para residencias.
El dilema de la ETEA
Donde Rubio, García Mateo y Porteiro no coinciden es en los usos de la ETEA. Aunque los tres sostienen que el Campus do Mar es una estructura prioritaria para ser líderes en investigación marina, la candidata de H2040 incide en la importancia de concentrar docencia, investigación y transferencia ‘bajando’ la facultad de Ciencias del Mar a la antigua escuela militar.
La idea no convence a Jacobo Porteiro, que apuntó que “la escuela de Industriales tiene dos sedes y esto crea muchas duplicidades y problemas para estudiantes y docentes”, y hacer lo mismo con Ciencias del Mar pero con condiciones “favorables y ventajosas” para sus integrantes no sería justo.
Carmen García Mateo también se mostró reacia a sacar titulaciones del campus “porque nuestra idea de vida universitaria se basa en un campus y unas instalaciones que no estarán en la ETEA”. Además, planteó la necesidad de hacer “un estudio técnico y financiero riguroso” para reformar los cuatro edificios que la UVigo tendrá allí, ya que la inversión “será importante”.
De los tres principios de García Mateo a la administración ágil de Belén Rubio
Los tres candidatos tuvieron dos minutos al final del debate para resumir su propuesta de gobierno y dar razones para votar sus propuestas.
Carmen García Mateo aseguró que gobernará bajo tres principios fundamentales, que ha repetido desde el inicio de la campaña: “El primero, que todas las personas cuentan y por lo tanto hay que cuidar de todos los colectivos; el segundo, pasar del minifundismo a lo colectivo; y el tercero, pasar de la improvisación a la solvencia, dejando de apagar fuegos continuamente para tener programaciones plurianuales, previsibles y basadas en datos en todas las líneas estratégicas”. Prometió liderar de forma “serena y tranquila, pero firme”.
Belén Rubio, por su parte, indicó que “está en juego el tipo de universidad que queremos” y ella apuesta por “una con una política que cuide al personal, facilitando sus carreras y su desarrollo; y con una organización ágil y eficiente”. La actual vicerrectora de Investigación habló también de “ambición”, para que la UVigo pase a convertirse en un referente “dentro y fuera de Galicia”.
El candidato de ConSenso, Jacobo Porteiro, aprovechó sus dos minutos para agradecer a Belén y Carmen “la campaña limpia, educada y constructiva” que disfrutaron durante estas semanas: “Tuvimos todos un comportamiento ejemplar y tenemos que celebrarlo”, dijo, señalando que en otros comicios hubo estrategias poco decorosas. También elogió a los miembros no sólo de su equipo, sino del de sus contrincantes: “Dice mucho de la UVigo que fuésemos capaces de armar tres equipos tan buenos”. Porteiro decidió “no pedir el voto, sino que la gente analice las tres propuestas y tome la mejor decisión para la Universidad”.
La segunda vuelta de las elecciones se da por sentada
A lo largo del debate, los tres candidatos dejaron claro que el lunes 4 de mayo no será el último día de campaña y que después de las elecciones del miércoles 6 habrá una semana más, por lo que dan por sentado que la votación tendrá que ir a una segunda vuelta, que sería el viernes 15 de mayo.
Las normas electorales de la Universidad obligan al nuevo rector o rectora a ser elegido por una mayoría de los votantes –esto es, más del 50% de los votos ponderados–. Al tener tres candidatos, nadie espera ganar con tal diferencia, por lo que los dos más votados se volverán a ver las caras en las urnas.
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