El tráfico de Vigo, bajo control con 1.300 dispositivos conectados
El Concello dispone de una suerte de “Gran Hermano” de la movilidad que permite seguir en todo momento la circulación de vehículos a lo largo de las principales calles
El Concello gestiona ya más de 1.300 dispositivos electrónicos repartidos por toda la ciudad para controlar, medir y analizar el tráfico en tiempo real. Esta red, que conforma una suerte de “Gran Hermano” de la movilidad, está coordinada desde la sala de control ubicada en las instalaciones municipales de Praza do Rei, y permite no solo supervisar la circulación y actuar ante retenciones o incidencias, sino también generar estadísticas detalladas que ayudan a evaluar la calidad del tráfico a medio y largo plazo, calle por calle.
Entre los dispositivos desplegados se encuentran 192 cruces centralizados, gestionados en tiempo real desde el centro de control de tráfico; otros 16 conectados mediante red móvil (GPRS), que permiten también control remoto; y 79 cruces no centralizados, que funcionan de forma autónoma sin conexión con el sistema central. El sistema incluye además 141 cámaras de tráfico, de las cuales 57 están distribuidas por la ciudad y el resto ubicadas en túneles como los de Beiramar, Areal, Fomento, Travesía de Vigo o los ejes de Lepanto, además de otras situadas en túneles actualmente fuera de mantenimiento, como los de Bouzas y Valladares. A estas se suman 86 cámaras lectoras de matrículas.
La red incorpora también 71 dispositivos bluetooth, empleados para detectar el paso de vehículos y calcular los tiempos de recorrido, y 334 detectores, cuya función es identificar la presencia y acumulación de vehículos en distintos puntos. A esto se añaden 97 unidades RSU, vinculadas generalmente a la regulación semafórica, 33 paneles de mensaje variable, uno de ellos portátil, que permiten informar a los conductores de incidencias o desvíos en tiempo real, y 30 pasos de peatones con temporizador visual, que indican el tiempo restante de cruce. Además, hay 234 cruces semafóricos con avisos acústicos para personas con discapacidad visual, cuatro estaciones de medición de calidad del aire que vinculan información ambiental con los niveles de tráfico, ocho aforadores modales capaces de distinguir entre diferentes tipos de vehículo y cuatro puntos de control de acceso en zonas restringidas.
El sistema, basado en una gestión constante de datos y señales, convierte a Vigo en una ciudad con un importante grado de control tecnológico del tráfico. La información obtenida no solo sirve para actuar sobre el presente, sino también para planificar mejor las políticas de movilidad futuras.
74 cámaras capaces de leer matrículas para las Zonas de Bajas Emisiones
Las 86 cámaras con capacidad para leer matrículas de forma automática serán esenciales en la futura gestión de Zonas de Bajas Emisiones, donde se concentran ya 74 de ellas (las demás están ubicadas en los túneles). A la espera de que entre en vigor la ordenanza que regula estas restricciones, como pronto a finales de este año, el Concello ya está preparado a nivel tecnológico. La sala de control de tráfico del Concello se amplió con un nuevo “videowall” con pantallas para monitorizar el correcto funcionamiento del equipamiento instalado en la ciudad.
La documentación del Concello también avanza que se recurrirá a la inteligencia artificial para poner en marcha esta regulación que impone Europa. Las Zonas de Bajas Emisiones se controlarán a través de unos puntos de medición de aforos a través de siete medidores. En la zona de Bouzas se instaló uno en Camilo Veiga y en Tomás Alonso, en la zona centro hay en Urzaiz y en Policarpo Sanz, en el entorno de la Plaza de Portugal se sitúa en la calle Graviña y en el Calvario están instalados en Jenaro de la Fuente y en la calle Aragón.
Estos medidores de aforo son capaces de analizar el vídeo de una cámara en el contexto de la vía e identificar a través de la inteligencia artificial cada uno de los objetos de la imagen, clasificarlos por tipos y contarlos. Pueden distinguir si se trata de un coche, una furgoneta, un bus, una moto, una bici o un peatón. Toda esta información se enviará a un portal web en la nube donde se almacenarán los aforos agregados por períodos.
Información en tiempo real a conductores para prevenir atascos
Este entramado tecnológico no solo ofrece una visión precisa de cómo fluye el tráfico en cada momento, sino que permite anticiparse a situaciones de colapso y mejorar la planificación urbana. Su utilidad se demostró ya en periodos de alta afluencia, como en las pasadas Navidades, cuando el Concello activó una herramienta digital que permitía consultar en todo momento desde el móvil u el ordenador el estado de la circulación en las calles del centro. La web en tiempo real de estos datos facilitó la toma de decisiones por parte de la ciudadanía y contribuyó a reducir la congestión respecto a años anteriores.
Además, el Concello también elabora estadísticas de forma periódica sobre la calidad de la circulación en las distintas calles de Vigo que a su vez utiliza para tratar de gestionar mejor el tráfico. Según el último informe publicado por el Ayuntamiento, el 95% de las calles de la ciudad registran una circulación buena o muy buena. En el 5% restante, solo dos tramos de la ciudad figuraron etiquetados con una calidad del tráfico regular, mientras que ninguno entraría en la categoría de malo, logrando la mejor situación en años según el Concello.
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