Tráfico deja a 80 máximo la autovía entre Porriño y Vigo

Instaladas señales con nuevas limitaciones de velocidad en la peligrosa A-55, donde se incrementan los tramos lentos, al límite del código de circulación

Una de las nuevas señales de la autovía. Antes era de 100 por hora
Una de las nuevas señales de la autovía. Antes era de 100 por hora | Atlántico

Cada día una sorpresa para los miles de conductores que circulan por la autovía A-55, hasta 60.000 en los días punta. La Dirección General de Tráfico (DGT) sigue reduciendo la velocidad en la A-55 entre Vigo y Porriño: la semana pasada fue con un nuevo tramo a 60 por hora máximo y ayer tocó otra modificación, esta vez en sentido desde la villa del Louro hacia el centro de la ciudad, al cambiar una señal que permitía conducir a 100 kilómetros por hora. A partir de ahora, toda la subida desde Porriño hasta Puxeiros se hará como máximo a 80 por hora, exceptuando la primera curva de Tameiga, a la altura de Mos, que recientemente se ha bajado incluso más, a 60 por hora. Todo este proceso, según señaló la DGT, forma parte de un paquete de medidas introducidas para reducir la siniestralidad de una de las vías más peligrosas de la península. El resultado es una circulación cada vez más lenta.

Tráfico y la Subdelegación de Gobierno mantienen que la implantación de radares (ya hay seis operativos, la mayor concentración de la red de carreteras del Estado) y la limitación de la velocidad hasta el límite del código (60 por hora es la mínima en una autovía) son las únicas opciones posibles para reducir el número de accidentes en sus puntos negros. El resultado, según explicó esta semana la jefa provincial de Tráfico, lleva, por el momento, a un ligero descenso de la siniestralidad. Durante el verano, no se produjo ningún suceso importante, aunque sí hubo multitud de colisiones de “chapa y pintura” o con heridos de carácter menos grave. No obstante, será preciso evaluar la medida más a largo plazo para calibrar su efectividad, especialmente durante los próximos meses de invierno, cuando la A-55 se vuelve más peligrosa.

A día de hoy, los apenas ocho kilómetros entre Puxeiros y O Porriño, una de las zonas más complejas de esta vía de alta capacidad, concentran diferentes límites que oscilan entre los 60 y los 80 kilómetros por hora, señales de obras, curvas peligrosas y radares, fijos y móviles. De hecho, las patrullas de Tráfico se han intensificado para controlar velocidad y conducción.

Según DGT, la autovía A-55 entre Vigo y O Porriño acumula cerca de 3.000 accidentes en la última década, desde 2016 hasta ahora, con un saldo aproximado de 2.000 heridos y 10 fallecidos. Concentró durante ese periodo, casi el 30 por ciento de todos los accidentes de tráfico de la provincia. Mientras, la vecina AP-9 tiene menos de 10.000 coches al día.n

Contenido patrocinado

stats