Un trabajo que exige paciencia y saber conectar con el animal

Leticia Camares regenta en la ciudad una de las peluquerías caninas que cuenta con academia de formación presencial

Leticia, su marido y socio en la peluquería y una de las peluqueras que trabajan en el local con tres clientes caninos.
Leticia, su marido y socio en la peluquería y una de las peluqueras que trabajan en el local con tres clientes caninos. | Jorge Santomé

En Vigo existen ya varias academias presenciales para formarse como peluquero canino. En una de ellas, Leticia Camares explica que los secretos para esta profesión son “ante todo, que te gusten los perros, pero principalmente, tener mucha paciencia. Trabajas con seres vivos y es primordial que el perro esté cómodo”. También recalca que es importante trabajar “en equipo con la familia del animal, que también tenga cuidados e higiene en casa para que tengamos un animal con un pelo y una piel saludables que no den problemas”.

Además, hay factores como la seguridad y la tranquilidad que son esenciales, ya que “en seguida detectan tus miedos e inseguridad. En esto es como trabajar con niños, no todo el mundo sirve y no llega con que te guste”, asevera desde la experiencia como peluquera canina y responsable del centro de enseñanza del grupo Artero en Vigo.

La formación continuada y el interés por áreas como el comportamiento canino y la morfología del perro “son muy importantes para desarrollar bien tu trabajo. En mi caso, me he formado en la estructura del perro, no tanto en los cortes por razas”, comenta Leticia, que según recuerda para ella su llegada a esta profesión fue hace unos seis años como una apuesta personal.

Tanto Leticia Camares como su pareja son amantes de los animales y ambos tenían trabajos muy diferentes a su actividad actual. La crisis de la construcción llevó primero a él a iniciar un nuevo camino profesional, al que ella se sumó poco después tras formarse como peluquera canina. “Esta es una profesión preciosa en la que hay que tener destreza para manipular al perro y para cortar”, asegura.

Desde entonces, en su peluquería "Monterrey" no paran de entrar perros de todas las razas y tamaños. Y es que además de haber logrado un hueco y prestigio en este sector cada vez más competitivo con la apertura constante de locales y profesionales, también ha conseguido convertirse en una de las academias de referencia existentes en Vigo. A lo que suman los premios que Leticia ha logrado en diferentes concursos y competiciones que se celebran en diferentes puntos de España.

La última medalla fue hace unos días en Asturias, donde compitió en la categoría de ModelDog y logró el primer puesto pese a que “era la primera vez que concursaba en esta categoría”.

Ella reconoce que "se me da bien" y que ha apostado por la formación permanente.

Un sector en crecimiento que atrae a muchos jóvenes

“Este es un sector en crecimiento por el que está apostando gente joven y que quiere cambiar de sector”, explica Alexandre López Campos, director de la academia Bewi, que abrió hace ocho años en la Carretera de Camposancos y por donde han pasado alumnos de todo el sur de Galicia, aunque la mayoría proceden del área de Vigo.

Para él, uno de los secretos en la formación de los nuevos profesionales es “la práctica, que toquen perro y se acostumbren a cortar y aprendan con casos reales”. Además, otra de las características de esta formación es su flexibilidad en horarios, ya que según afirma “se puede adaptar a cada caso. Nosotros tenemos abierto el plazo de matrícula todo el año y la gente viene en su tiempo libre durante los tres meses del curso”. Una de las características de estas formaciones es “que son muy amplias. Tienes que hacer 400 horas, en las que se incluye morfología del perro, tipo de manto que se van a encontrar dependiendo de las razas y comportamiento animal, que es esencial para poder realizar tu trabajo con garantías”.

El sistema que aplican es “el mismo que el que encuentras en las peluquerías de personas. Aquí aprendes con los perros que traen los clientes para que les bañemos, se les corte el pelo y se les haga un tratamiento integral del pelo y la piel. Son seres vivos con los que trabajas y debes hacerlo siempre con el máximo cuidado y respeto, primando el bienestar del perro y la salud del mismo, un factor que se tiene muy en cuenta en las peluquerías caninas”.

Y al igual que sucede en las academias de peluquería de personas, en estas también cuentan con master-class y formaciones especiales a cargo de profesionales de renombre de un sector en auge y que no para de crecer, al igual que sucede con el censo de perros y gatos en todas las ciudades occidentales.

Por el momento, y según explica Alexandre, el sector carece de certificado profesional, algo que, por ejemplo, ya lograron los adiestradores caninos hace dos años. Lo que sí existe es la cualificación profesional a través de certificaciones que emiten determinados centros, y que suelen tener un ámbito europeo, como es el caso del que ellos dan con sus cursos.

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