“Los trabajadores de las residencias tienen todo mi respeto, hay que reconocer su esfuerzo”

JOSÉ MANUEL PAZOS Geriatra del centro de cuidados integrados Bodía de la Xunta

“los trabajadores de las residencias tienen todo mi respeto, hay que reconocer su esfuerzo”

r.suárez. VIGO
Publicado: 17 ene 2021 - 00:25 Actualizado: 18 ene 2021 - 01:36
José Manuel Pazos, ante las puertas del centro de cuidados integrados Bodía de Vigo.
José Manuel Pazos, ante las puertas del centro de cuidados integrados Bodía de Vigo.

nnn Una de las innovaciones que trajo la pandemia a Galicia fue la creación de centros de cuidados integrados, unas instalaciones a medio camino entre un hospital y una residencia, que permitieron trasladar a mayores contagiados de otras residencias con pocos recursos sanitarios o que son centros grandes con pocos casos de covid para evitar así que se propague el virus. La idea partió de la Sociedad Gallega de Geriatría y la Xunta recogió el guante. Fueron los primeros en crear centros de estas características y luego se sumaron otras comunidades como País Vasco, Extremadura y Aragón. En la primera ola funcionaba uno en Santiago y otro en Baños de Molgas, que representaron una ayuda importante incluso para descongestionar los hospitales, y ya en la segunda ola de la pandemia, desde el pasado día 25 de octubre, la Xunta abrió otro centro integrado en Vigo, en una residencia habilitada por Bodía en la calle Sagunto que estaba a punto de conseguir licencia para su apertura. Dispone de 35 plazas y está atendida por 40 trabajadores que aportó la Xunta entre médicos, enfermeras y auxiliares. Estos días tenían a 22 usuarios contagiados de la residencia de Moledo y uno de Bodía Nigrán, pero por este centro ya pasaron usuarios de muchas otras residencias del área de Vigo y de otras. Estarán operativos en principio hasta el mes de abril o más tiempo si la pandemia lo exige. El geriatra José Manuel Pazos está al frente de este centro y es también el coordinador médico de los centros con covid de Galicia.

¿A cuántos mayores han atendido y cómo fue la experiencia?

La experiencia es muy buena. Llevamos atendidos a 107 usuarios, con una rotación media de 14 días. En ese teimpo reciben el alta porque la situación clínica ha mejorado, y la mortalidad es muy baja.

¿Han tenido que derivar a usuarios al hospital?

Sí, porque tienen otras patologías que se complican o porque no responden al tratamiento, sobre todo por problemas respiratorios, por si es necesario su ingreso en UCI. Nosotros les damos oxígeno, pero no intubamos en estos centros, no es el sitio para hacerlo.

¿El virus tuvo mayor impacto en las residencias en la primer ola?

Creo que es igual, pero aprendimos a gestionarlo mejor. En la primera oleada desconocíamos qué era este proceso y hoy en día seguimos desconociendo muchas cosas, pero en el tema de la prevención, los protocolos y el tratamiento hemos mejorado bastante. Ahora lo importante es que nos vacunemos todos porque es la única forma de parar esto. Si no lo hacemos el virus puede seguir mutando con lo que esto supone.

¿Cómo fue la participación de los mayores en la vacunación?

Diría que del cien por cien y lo recibieron con alegría. Ellos tienen claro que a partir de ahí pueden volver a su vida normal. La garantía cien por cien no existe, pero la incidencia de la infección será menor en gente que se haya vacunado que en la que no lo hizo.

¿Porque hay mayores que fallecen y otros que son asintomáticos? ¿Hay alguna explicación?

No sabemos porqué hay gente que responde muy mal a la enfermedad y otros con muchos más años que ni se enteran de que la han padecido. Algunas hipótesis dicen que la gente con la vitamina D baja parece que tiene peor pronóstico, yo realmente no lo sé. Hay residencias con una carga vírica importante y las consecuencias son mayores que en otras, y hay usuarios que fallecen y otros que quedan muy debilitados a pesar de ser negativos. Hay que estudiar más. Es cierto que los que fallecen en residencias suelen tener otras patologías, pero hay gente joven que fallece y no sabemos por qué.

¿La pandemia hizo que la sociedad se fijase un poco más en las residencias?

Creo que toda la sociedad debe pensar que hay detrás de una residencia. Los medios no fueron muy justos con el gran esfuerzo que hicieron los trabajadores.

¿Cómo vivió lo sucedido el personal de estos centros?

Los trabajadores se encontraron con una situacióm compleja, ellos mismos resultaron contagiados y en la primera ola se encontraron con recursos limitados porque no los había, pero dedicaron todo su empeño, horas sin descanso. No eran culpables de que hubiera una pandemia ni de la situación que se vivió, ellos lucharon contra esto y para mí tienen todos el respeto del mundo. Hay que reconocer su esfuerzo. Y siguen porque nunca saben cuando el virus les puede entrar por la puerta.

¿Se implican emocionalmente con los usuarios?

Sí. Pasan mucho tiempo con ellos. No es un hospital en el que estás 15 días y te vas, en la residencia es más complicado. Los usuarios están tres o cuatro años, conocen a su familia y al que muere le tenías un cariño porque salvando las distancias era parte de tu familia. Es un mundo poco conocido.

¿Cómo vivieron los mayores de las residencias esta situación?

Los mayores no son egoístas. Entendieron y asumieron muy bien el problema. Ahora que se volvieron a limitar las visitas también. Después de lo que llevan pasado estar un mes más con limitaciones de salidas es buena idea porque cada vez que el virus entra en una residencia es una muerte.

“Las residencias deben cambiar, pero no pueden ser hospitales”

No creo que haya un modelo para todos los usuarios, porque algunos dada su condición física y cognitiva estarían mejor en una residencia en el centro de la ciudad para hacer su vida y otros que necesitan más aportación sanitaria. Lo que no podemos hacer es sanitarizar las residencias, para mí es un error tremendo porque la gente vive en una residencia para intentar equipararla con su casa pero con un apoyo. A lo mejor habría que cambiar eso, que el sistema sanitario pueda dar apoyo suficiente a las residencias, pero no creo que sea bueno crear hospitales en las residencias porque serían malos hospitales y malos residentes. Cada persona necesita un tipo de residencia. Llevo toda mi vida dedicado al sector de la discapacidad en mayores y no puede haber un tipo único de residencia, cada uno tiene su forma de envejecer. Puedo poner muchas actividades, pero a lo mejor esa persona lo quiere es salir a la calle a dar un paseo.n

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