Todo listo para que Aspanaex abra su centro de Coia

El edificio de Coia está terminado, ya fue equipado por dentro y tiene la licencia de primera ocupación del Concello, pero está a la espera de concertar las plazas

Publicado: 22 ago 2024 - 06:50 Actualizado: 23 ago 2024 - 13:12
El centro tardó siete años en acondicionarse tras la cesión del inmueble en 2017.
El centro tardó siete años en acondicionarse tras la cesión del inmueble en 2017.

Aspanaex, la asociación que trabaja desde 1963 en favor de las personas con discapacidad intelectual del área de Vigo, espera abrir a finales de este año o principios del próximo la residencia que construyó en la calle Porriño, en el edificio que antiguamente ocupaba el Centro de Especialidades de Coia.

En este momento el edificio está completamente acabado, con todo el mobiliario instalado y con los servicios que se necesitan, y también dispone de la licencia de primera ocupación del Concello. El trámite que les queda por realizar es el concierto de plazas con la Consellería de Política Social. La Xunta tiene previsto convocar un concurso al que se presentará Aspanaex para concertar plazas públicas en su residencia. El centro tiene capacidad para 50 usuarios aunque suponen que con el concierto cubrirán entre 25 y 30.

Era su proyecto más ambicioso y más difícil de conseguir. En un principio barajaron la idea de construirla en el recinto que ocupan sus instalaciones de Mestres Goldar en Castrelos, en la zona que está ocupada por el invernadero, pero los requisitos eran difíciles de cumplir y decidieron buscar otros terrenos. La esperanza surgió tras la apertura del Hospital Álvaro Cunqueiro, cuando el Sergas cerró inmuebles cedidos como el de Coia, que pertenecía a la Tesoreria General de la Seguridad Social. Aspanaex pidió su cesión a este organismo estatal y la obtuvo en febrero de 2017. Este fue el primer paso hacia la residencia, que se fue haciendo lentamente y que se nutrió de donaciones de empresas y particulares, y de un préstamo de 2 millones que pidió la asociación. El empujón definitivo llegó desde Europa, al existir fondos que encajaban en sus objetivos y que canalizó la Xunta. A finales de 2022 se conocía la resolución por la que les concedían una ayuda de 2 millones de euros para terminar la residencia.

La necesidad de la residencia venía de años atrás porque muchas familias estaban preocupadas por el futuro de sus hijos. Se hacían mayores y no sabían quién cuidaría de sus hijos con discapacidad intelectual cuando ellos no estuviesen o cuando sus fuerzas se viesen mermadas.

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