Un tercio de los profesores de la UVigo se jubilarán en diez años

Universidad

En las próximas semanas se incorporarán hasta 46 nuevos docentes de cara al próximo curso académico

Imagen de archivo de una clase en la Escuela de Ingeniería Industrial del campus de Vigo.
Imagen de archivo de una clase en la Escuela de Ingeniería Industrial del campus de Vigo. | Vicente Alonso

Uno de los retos más inmediatos que afronta la Universidad de Vigo es el relevo generacional. Una parte importante de los docentes que fueron contratados durante el nacimiento de la institución, en el año 1991, se irán retirando de la vida laboral en los próximos años en lo que desde la UVigo esperan que sean varios episodios de jubilaciones masivas. Sin ir más lejos, la vicerrectora de Profesorado en funciones, Adela Sánchez Moreiras, asegura que la previsión actual es que en apenas diez años “se jubilará el 30% de los profesores”.

No es el único problema que la UVigo afronta a nivel de personal: “Este equipo heredó un desequilibrio enorme. Tenemos áreas con más carga que capacidad docente y también al revés”, esgrime Sánchez Moreiras, quien recalca que gran parte de las políticas de contratación de los últimos ocho años fueron dedicadas a corregir el mencionado desequilibrio. Según la vicerrectora en funciones, las áreas más afectadas por esto son el ámbito jurídico-social, el tecnológico y el humanístico: “El 90% de las plazas nuevas que sacamos desde que soy vicerrectora (agosto de 2024) fueron para estos departamentos”.

Sin embargo, las sucesivas jubilaciones no han permitido reequilibrar la situación del profesorado. Al menos, no como esperaba el equipo de gobierno, ya que es imposible hacer una previsión de jubilaciones cada año: “El año pasado cumplían 70 años 7 docentes (lo que supone el retiro de forma forzosa), pero finalmente se jubilaron 22”, explica Sánchez.

Una de las principales causas del desequilibrio es la incorporación de un gran número de investigadores en departamentos del ámbito científico con cargo a la reserva del 15% de personal de investigación doctor de excelencia que las universidades están obligadas a ofertar cada año. “Por la razón que fuese –se trata de un problema ‘heredado’ por el actual equipo de gobierno–, los departamentos científicos tenían una entrada de profesorado mayor con respecto a sus necesidades que otros departamentos”, clarifica la vicerrectora, quien añade que, en muchas ocasiones, se dejaron sin cubrir jubilaciones de estos departamentos para crear nuevas plazas en otros ámbitos donde había un mayor desequilibrio.

Actualmente, se están resolviendo 46 plazas de ayudante doctor que se utilizarán para incorporar a nuevos docentes en la institución. Al mismo tiempo, hay convocadas 43 plazas de Profesorado Permanente Laboral (PPL), 30 de catedrático y otras 30 de titular para estabilizar y promocionar a los docentes que ya forman parte de la UVigo. Además, la intención del equipo de gobierno saliente era convocar otras 30 de catedrático y titular en diciembre, además de otra treintena de PPL que se decidirían en función de las jubilaciones y de 40 más del contrato programa de ayudante doctor. Pero será el nuevo equipo rectoral quien decidirá a qué ritmo convoca las plazas a partir de ahora.

Sánchez Moreiras lamenta no poder ‘entregar’ al equipo de Carmen García Mateo una UVigo con un cuerpo docente equilibrado pese a sus esfuerzos y a los de sus predecesores: “El desequilibrio que heredamos era muy grande, pero por lo menos lo hemos reducido mucho”, indica.

“Había departamentos que de un año a otro se vaciaban”

Una de las razones principales por las que el equipo de gobierno de Manuel Reigosa no logró corregir el desequilibrio de la carga docente fue su magnitud. Sánchez Moreiras cuenta que cada vez que tocaba convocar plazas para el año siguiente, se encontraban con áreas a las que había que atender de manera inmediata: “Tuvimos departamentos de Humanidades que se vaciaban por completo de un año a otro. Los esfuerzos fueron dirigidos a asignar docentes para equilibrar el déficit de capacidad de las áreas, hacerlo en las áreas con jubilaciones masivas y además tuvimos jubilaciones anticipadas con las que no contábamos”.

La institución espera hasta 100 alumnos de 5º de Medicina en el curso 27/28

El plan de descentralización del grado de Medicina de la USC tras el acuerdo firmado por las tres universidades gallegas se pondrá en marcha este mismo mes de septiembre con la formación práctica de 5º curso. Para ello, la Universidad de Vigo espera que se incorporen entre 30 y 50 alumnos, la mitad del máximo estipulado en el acuerdo (unos 100 en Vigo y A Coruña y 200 en Santiago). La razón, según explica el vicerrector de Titulaciones en funciones, Alfonso Lago, es que las prácticas clínicas en el 5º curso son voluntarias, por lo que “en función de la experiencia de este curso, son los que se esperan de cara al próximo curso”. No será hasta el 27/28 cuando la Universidad de Vigo, ya con las clases teóricas de 5º descentralizadas, espera “un incremento de estudiantes de hasta los 100”.

Para el primer curso, la UVigo contratará 3 docentes asociados de las áreas de Medicina de Familia, Cirugía y Medicina (área amplia que incluye medicina intensiva, rehabilitación, nefrología o geriatría, entre otras especialidades). Se trata de una necesidad de dotar de profesorado a “servicios que no disponen actualmente de ninguna figura docente y, por otra parte, teniendo en cuenta que hay especialidades que reciben un número importante de estudiantado, es adecuado reforzar el profesorado para impartir la docencia”, añade Lago. La comisión de trabajo de la descentralización de Medicina estimará en los próximos meses cuántos docentes serán necesarios para todas las materias de 4º y 5º.

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