La teoría radical que se abre paso: Vigo nunca fue Vicus
El investigador del CSIC mantiene que la denominación romana de la población era Burbida y quizá de ahí provenga el, para la toponimia, misterioso nombre del Berbés
Manuel Santos, arqueólogo e investigador del CSIC, está cada vez más convencido de Vigo nunca fue Vicus y que el nombre original del poblamiento romano era Burbida, que se refería a la urbe, en tanto que el puerto también contaba una denominación propia, Turonio. Lo sostiene desde hace años -incluso con un libro sobre el origen de Vigo- y cada vez con más pruebas que apoyan su tesis. Una, la principal, el recorrido de la Vía XIX (Bracara Augusta - Asturica Augusta) del Itinerario de Antonino, muy preciso en la medición de distancias entre ciudades. “Aparecen claramente y correctas entre Braga y Tui y de Tui a Burbida, que coincide con donde hoy está Vigo”, señala. Explica Santos que Vigo es un nombre altomedieval, que habría aparecido a partir del siglo VII, cuando se cambiaron los topónimos. Brigantium pasó a ser conocido como Coruña en el siglo XII y Turoqua se convirtió en Pontem Veteram, Pontevedra. Y Burbida, en Vigo. “No creo que nunca fuera llamado Vicus, no hay ningún documento, nada que así lo diga”, asegura.
Pone el acento en lo que siempre llamó la atención a los historiadores, que “vicus” no es más que una aldea o un lugar cualquiera y casi todos los Vigo actuales se encuentran en la provincia de Coruña, y son poblaciones muy pequeñas”, añade el arqueólogo, mientras que Vigo atesora restos romanos. Recuerda que desde la caída del Imperio hasta la llegada de los pueblos germanos, los asentamientos de la costa perdieron población y todo se vino abajo. Solo se mantuvieron las ciudades que eran sedes episcopales, como Tude-Tui, Lucus-Lugo o Bracara-Braga. “Entonces comenzó a llamarse Vigo, pero no Vicus”. Según otros investigadores, Vigo fue un nombre que se añadió, tras perderse Burbida y Turonio, por la situación del Castro con el Cabo Vico, en las Cíes. Ciertamente todo coincide. Manuel Santos advierte incluso de que el topónimo Berbés, donde nació Vigo, podría ser un recuerdo de Burbida que hubiera quedado entre los habitantes de la zona. “Es una explicación bastante buena”, señala. De hecho, no hay entre los estudiosos de la toponimia una aclaración de dónde viene Berbés. Y Burbida cubriría ese hueco.
Tampoco puede ser Borbén, en las proximidades de Redondela. “Es una coincidencia, pero nada más, allí no hay restos romanos y en Vigo, en cambio, abundan, con villas, vías y salinas, lo que confirma su importancia y niega que fuera un vicus”.
Su tesis, impecable, está sustentada en montañas de documentos, con un colofón final: “Todas las ciudades cambiaron de nombre, Burbida también, y pasó a ser en la Edad Media Vigo, directamente, sin Vicus, porque nunca fue un vicus sino una población importante en torno al Castro”.
Por su parte, el arqueólogo José Manuel Hidalgo Cuñarro, autor del reciente libro sobre O Castro como origen de la ciudad, reconoce que no puede confirmar ni desmentir que Vigo fuera Burbida. Lo que sí está convencido es que en ningún caso fue Vicus Spacorum, un nombre casi mítico, porque en la zona vivía una tribu, los Helenos, "no los legendarios spacos”.
La tesis extrema del origen vikingo
Con lo que tampoco coincide, aunque en su momento se mostró interesado, es con la teoría asombrosa sobre que Vigo es en realidad un nombre de origen vikingo. En el norte de Europa se denominaba “wig” a una bahía especial, muy metida hacia dentro del mar, una ensenada, como Schleswig, en Alemania.
Dicha teoría, sostenida por Proyecto Gaelaico, mantiene que un wig es una bahía característica, anotada por los marinos. Manuel Santos señala la llegada de una auténtica flota invasora de vándalos en el siglo V, de idioma germánico. Pero en Proyecto Gaelaico consideran “Vigo” simplemente una adaptación de la palabra gaélica “Uig”, tomada a su vez como “préstamo” del nórdico antiguo, con el significado de “bahía especial”. Decidieron hacer una comparativa de los topónimos gallegos “Vigo”, “Veigue” y “O Vicedo” con algunos gaélicos, tanto de Irlanda como de Escocia, con la intención de demostrar que hay otras propuestas etimológicas razonables. El más llamativo sería O Vicedo, una bahía al norte de Lugo, muy similar al pueblo escocés llamado “Uig”, en gaélico, una hermosa rada. La propuesta etimológica para el topónimo gaélico deriva del nórdico antiguo “vak”, que significa "ensenada". El mismo que “Vik”, en Noruega. Aunque la presencia vikinga en España fue escasa, en O Vicedo se halla el único lugar de España con restos de un asentamiento vikingo". Y allí hay una bahía singular. Como en Vigo, cuyo nombre resulta similar, como el paisaje. ¿Casualidad?
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