El temporal deja en Cabo Vilán una ola de 20 metros y provoca destrozos en la costa norte

Una persona resultó herida en A Coruña al ser arrastrada cuando estaba en las proximidades de la Torre de Hércules

La costa de la provincia de A Coruña fue la más afectada ayer por el fuerte temporal de viento y mar de fondo que afectó a la zona norte de la península. A los daños registrados en el paseo marítimo coruñés el pasado lunes como consecuencia de un golpe de mar, en el que resultaron heridas cuatro personas, hay que añadir ayer otro herido más en la ciudad herculina. Se trata de una persona que fue arrastrada por una ola cuando hacía fotografías en las proximidades de la Torre de Hércules, cayendo en las rocas y sufriendo un traumatismo craneoencefácilo y una posible rotura en una rodilla.

AGENCIAS/REDACCIÓN
Publicado: 12 mar 2008 - 09:42 Actualizado: 10 feb 2014 - 12:30
Las olas rompían con fuerza ayer por la mañana en la playa coruñesa de Riazor. Foto: efe
Las olas rompían con fuerza ayer por la mañana en la playa coruñesa de Riazor. Foto: efe

La boya ubicada en Cabo Vilán (La Coruña) batió a las 20.00 horas del lunes el récord histórico nacional de altura al registrar una ola significante de 12,7 metros, lo que puede corresponderse con una ola máxima de unos 20 metros de alto. Para el cálculo de la ola significante se recogen las 100 últimas olas, se extraen las 33 más altas y se calcula la media de estas, según explicó la Autoridad Portuaria de La Coruña, de manera que los datos se extraen de las boyas automáticas a la base de puertos del Estado.

Por otra parte en Punta Langosteira, lugar donde se desarrollan las obras de construcción del Puerto Exterior de La Coruña, la boya registró una ola significante de 10,40 metros y una ola máxima de 15,40 metros. No obstante, las mismas fuentes aseguraron que, a pesar de la dimensión del temporal, el dique está respondiendo ‘positivamente’.

El temporal de viento y mar de fondo provocó en el municipio coruñés de Cedeira una brecha horizontal, de unos 35 metros de largo, un metro de alto y varios centímetros de ancho en el espigón del puerto. El patrón mayor de la cofradía de Pescadores, Agustín Pérez, afirmaba que ‘Yo nunca vi tanto mar como ayer (por el lunes), y la gente mayor no recuerda un mar como aquel, porque el temporal además coincidió con mareas vivas’.

Otra de las localidades costeras afectadas por los fuertes vientos ha sido la coruñesa de Cariño. La cofradía informó de que el mar arrancó una farola del muelle, varias bitas de los amarres de los barcos, y desplazó un bloque del espigón.

En cualquier caso, en ninguna de estas localidades se han producido daños personales. No así en la ciudad de A Coruña, en la que ayer el temporal está detrás de un accidente, con herido, que se suma a los cuatro que resultaron lesionados en la tarde del lunes al derrumbarse alrededor de 40 metros de la barrera del Paseo Marítimo.

En el caso de ayer, se trata de un hombre de 33 años de edad que sufrió un traumatismo craneoencefálico y una posible fractura de rodilla como resultado de una caída en las rocas de Punta Herminia, también por un golpe de mar. El herido, J.V.L., tuvo el incidente alrededor de las 8.17 horas cuando se encontraba sacando fotografías cerca de los campos de fútbol situados detrás de la Torre de Hércules. El hombre fue ingresado en un centro hospitalario.

SEGUNDO DÍA DE AMARRE PARA LA FLOTA PESQUERA

El temporal no fue tan virulento en las costas de la provincia de Pontevedra como en las del Cantábrico. Sin embargo, su fuerza sí fue suficiente para que la práctica totalidad de la flota pesquera de bajura de la provincia permaneciera amarrada a puerto. No se llegaron a registrar incidencias de importancia en los puertos de las Rías Baixas.

La práctica totalidad de la flota pesquera de la provincia de Pontevedra permaneció ayer, por segundo día consecutivo, amarrada a puerto como consecuencia del temporal. Tan sólo se aventuraron a salir a faenar algunos mariscadores. Tal fue el caso de la ría de Vigo en la que, según fuentes de la Cofradía de Pescadores, toda la flota estuvo amarrada en puerto, excepto algunos de marisqueo que salieron a faenar.

En el puerto vigués no se registró incidencia alguna digna de reseñar durante estos dos días y las únicas ‘anomalías’ fue algún barco que decidió permanecer en las inmediaciones de Cíes y no salir aguardando que amainara algo la situación en mar abierto.

Una situación semejante a las restantes rías se registró en la de Baiona, donde la flota permaneció amarrada durante todo el día y en su puerto no se registró daño ni incidente alguno, tal y como reseñaban fuentes de su cofradía de Pescadores. Lo mismo ocurrió en A Guarda, donde desde su cofradía de pescadores señalaban que el único incidente reseñable de la jornada era que la flota no podía salir al mar.

Tampoco salieron a faenar las embarcaciones de las rías de Arousa y Pontevedra, mientras que en el resto de Galicia la situación meteorológica mantuvo amarradas a la flota. En Lugo reconocían que la situación ‘mejoró con respecto al lunes, pero no hasta el punto de poder salir a faenar’. Esta es la decisión que han tomado la mayoría de la flota del litoral gallego. Así, en Camariñas, Cariño y Cedeira admitían que las condiciones ‘de un poco de todo’, con respeto al viento y al mar de fondo, les obligaban a permanecen amarradas, ‘ni tan siquiera salió el arrastre’, apuntaron. Precisamente, fuentes de la Cofradía de Celeiro alertaron de la intensidad del viento, hasta el punto de que admitieron que temen que el muelle de la localdiad ‘corra peligro’.

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