El “tarifazo” eléctrico dispara en Vigo la petición del bono social
En el área metropolitana se han concedido en lo que va de año 821 ayudas para poder hacer frente al pago de la facutra de la luz, tan solo 114 menos que en todo 2020
Desde principios de mes, el precio de la luz está en boca de todos. Primero con la aplicación de los tramos horarios que establecen distintos costes, luego por los incrementos de precio registrados esta última semana en el mercado mayorista eléctrico español. Esta situación con el polémico ‘tarifazo eléctrico’ obliga a unos 10 millones de españoles que se acogen al Precio Voluntario para el Pequeño consumidor (PVPC) a rascarse un poco más de la cuenta el bolsillo para afrontar la factura de la luz, poniendo de manifiesto una nueva realidad, la del auge de la llamada ‘pobreza energética’. El número de familias que precisan ayuda para realizar estos pagos aumenta y en el caso del área de Vigo directamente se dispara: en lo que va de año se concedieron 821 ayudas a través del bono social eléctrico, por un importe de 261.150 euros.
Las dificultades para pagar la factura de la luz se recrudecen en el entorno de la ciudad, ya que según indican desde la Consellería de Economía, a lo largo del 2020 un total de 935 familias percibieron esta subvención. En doce meses se concedieron solo 114 más de las que se acumulan en el área de Vigo desde el 1 de enero de 2021 hasta la actualidad y las previsiones hablan de una tendencia al alza. Además, la diferencia sobre 2020 en cuanto a los importes que se transfirieron a través del bono social eléctrico también es muy reducida: 299.550 euros frente a los algo más de 261.000 en lo que va de año.
En la comunidad se llevan concedido un total de 3.814 ayudas, por un importe superior a 1,2 millones de euros. El bono social eléctrico cuenta con dos años de vigencia, siendo prorrogable y estableciendo distintas bonificaciones según el grado de vulnerabilidad que presente cada unidad familiar solicitante. El bono social vigente, en el caso de la electricidad, representa un descuento del 25 por ciento de la factura –hasta el 40 por ciento en el caso de familias en riesgo de exclusión social– con límites en la parte relativa al consumo de entre 1.380 y 4.140 kilovatio hora al año, sin incluir el agua, pero sí el gas natural.
Junto a estas bonificaciones en la factura de la luz, las personas más vulnerables también pueden contar con el bono social térmico, un programa de ayudas para compensar los gastos térmicos ocasionados por el uso de calefacción, cocina y el agua caliente. En este caso, la ayuda por beneficiario se abona en un pago único anual que varía según el grado de vulnerabilidad y puede llegar a rebajar hasta en un 60 por ciento la factura de las unidades familiares en riesgo de excusión social. Sus beneficiarios son todos aquellos que antes del 31 de diciembre de 2020 tuviesen concedido el bono social eléctrico.
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