El talento y la tradición textil de Vigo cosen al mundo

La ciudad ha construido un pequeño pero sólido ecosistema de moda capaz de de mirar al exterior sin renunciar a sus raíces

Taller de costura del centro de formación especializado en Diseño de Moda, Pin Factory.
Taller de costura del centro de formación especializado en Diseño de Moda, Pin Factory. | Pin Factory

Vigo tiene muchas formas de contar su historia. Está el puerto, la pesca, la automoción y una tradición industrial que forma parte de su identidad. Pero hay otra industria, quizá menos visible que lleva décadas cosiendo su nombre dentro y fuera de Galicia, la moda.

Marcas nacidas o asentadas en el entorno vigués han conseguido convertir el llamado ‘made in Vigo’ en una carta de presentación internacional, demostrando que una ciudad industrial y atlántica también puede ser una ciudad de diseño.

El mapa del textil vigués es reducido, pero resistente, Selmark, PAZ Rodríguez, Foque, Do Rego & Nova, Bimba y Lola y la desaparecida, Pili Carrera forman parte de ese tejido empresarial que ha sabido sobrevivir a las transformaciones del sector apostando por la calidad, la especialización, la exportación y en distintos grados, por mantener aquí una parte esencial de su actividad. El secreto está precisamente en no renunciar al lugar de origen.

Para Bimba y Lola, Vigo no es únicamente el lugar donde está su sede, la ciudad forma parte de su ADN. Es parte de su relato, el “corazón de Bimba está aquí”, explica una trabajadora de la firma.

No es casualidad que Vigo aparezca incluso en algunas de sus colecciones o que los motivos marinos tengan presencia en determinadas propuestas de verano. Conchas, referencias al mar y una sensibilidad atlántica funcionan como pequeños guiños a una ciudad que mira permanentemente hacia la ría.

Una firma que como la propia ciudad puede ser pequeña frente a las grandes capitales, pero reconocible por un carácter propio.

Ese vínculo con Vigo no desaparece al crecer, al contrario, la expansión internacional puede convertir una marca local en una firma global, pero no necesariamente obliga a desprenderse de su identidad. La profesora de Diseño de Moda de la Escuela Pin Factory en Vigo, Andy González Lozoya, lo afirma, “una marca lleva la esencia de donde viene, porque al final, el entorno siempre influye”.

Bolso y llavero de la marca Bimba y Lola con guiño al mar.
Bolso y llavero de la marca Bimba y Lola con guiño al mar.

En PAZ Rodríguez lo tienen especialmente claro. La firma nacida en Vigo hace más de cincuenta años, mantiene aquí su sede y equipo mientras vende internacionalmente. “Vigo sigue siendo nuestra casa”, señalan desde la compañía. Su identidad gallega aparece en los tonos, las texturas y una estética natural y atemporal, hasta convertirse en inspiración directa en colecciones como A Nosa Terra, que hace alusión al paisaje y la esencia de Galicia.

La estrategia se repite, crecer hacia fuera sin borrar las huellas de dentro. Para PAZ Rodríguez, conservar los códigos de calidad, tradición, elegancia y cuidado por el detalle es precisamente lo que permite diferenciarse en otros mercados. Entendiendo su identidad local como un valor añadido.

La profesora Andy González Lozoya comparte esa visión, “Vigo tiene una personalidad creativa propia”. Su pasado industrial, su carácter urbano y la huella cultural de la Movida conforman un caldo de cultivo que puede favorecer a una moda diferente. Si hubiera que definir un denominador común, habla de una estética “alternativa”, incluso “underground”, menos ligada al exceso de color y más a la personalidad de sus prendas.

Porque el ‘made in Vigo’ no responde a un único estilo ni a una única manera de producir. Otras firmas como Selmark, de moda íntima femenina con más de 50 años de recorrido. Foque, que lleva vistiendo a bebés y niños desde hace más de 60 años. Do Rego & Novoa, marca masculina, con más de 280 puntos de venta. Marcas que mantienen vivo un sector que ha sabido resistir los cambios de la industria y proyectarse fuera de Galicia. Algunas conservan partes esenciales de su actividad, desde el diseño y el patronaje hasta la gestión o la producción, en el Parque Teconológico, donde se encuentra el complejo Texvigo.

Son caminos distintos para una misma pregunta. ¿Se puede competir desde Vigo? La respuesta lleva décadas siendo sí. Quizá por eso el verdadero valor de estas marcas no esté solamente en la ropa que venden, sino en sus raíces. Una ciudad industrial que exporta moda, que convierte el mar en inspiración y que precisamente desde esa distancia respecto a las grandes capitales de la moda, ha construido un estilo propio.

El reto ahora es que ese legado encuentre relevo. La escuela de diseño forma a nuevos profesionales e impulsa el emprendimiento, para que Vigo pueda seguir siendo un lugar desde el que se pueda crear moda con vocación.

Contenido patrocinado

stats