Silva Sande: 'Hay que matarlos'

El grapo Martín Ponce acusa al ex jefe de la banda de asesinar a los dos vigilantes en el asalto al furgón de Vigo y de una violación

En la primera sesión del juicio que se celebra en la Audiencia Nacional, el miembro de los Grapo Marcos Martín Ponce acusó a su ex compañero Fernando Silva Sande de ser el responsable directo de la muerte de los dos vigilantes asesinados durante el atraco a un furgón blindado en Vigo en mayo del año 2000. En el juicio se juzga a Martín Ponce, a los ex dirigentes Manuel Pérez Martínez y Fernando Silva Sande y a otros cuatro integrantes de la banda.

Publicado: 19 ene 2010 - 09:14 Actualizado: 10 feb 2014 - 12:35
Israel Torralba (c) y Mónica Refojos charlan en presencia de Manuel Pérez Martínez durante la primera sesión del juicio.
Israel Torralba (c) y Mónica Refojos charlan en presencia de Manuel Pérez Martínez durante la primera sesión del juicio.

El responsable militar de los Grupos Revolucionarios Antifascistas Primero de Octubre (Grapo), Marcos Martín Ponce acusó al ex dirigente expulsado Fernando Silva Sande de ser el responsable directo de la muerte de los dos vigilantes asesinados durante el atraco a un furgón blindado en mayo de 2009 y afirmó que antes del mismo dijo: ’hay que matarlos’. Estas declaraciones las realizó durante la primera sesión del juicio llevado a cabo en la Audiencia Nacional, en el que Martín Ponce acusó además a Silva Sande de violar en el año 2000 a una compañera de la organización, algo con lo que coincidió la miembro de la organización terrorista Mónica Refojos, también imputada.

Durante su declaración, Martín Ponce apuntó, además, que los entonces miembros del ’comando central’ de los Grapo consideraban ’arriesgada’ la operación contra el furgón blindado en Vigo, pero que Silva Sande ’era el único que tenía voto’ y que aseguró que ’el problema de los anteriores fracasos en este tipo de acciones se debía a que siempre se les había dado la oportunidad de salir con vida a los vigilantes’.

Silva Sande, un ’cowboy’

El procesado declaró también que Silva Sande ’presumía de ser un cowboy al que le gustaba agujerear a los guardias’ y que ’si le hubiéramos dejado, hubiera matado al tercer vigilante’, aseguró durante su intervención.

Silva sande siguió el juicio apartado del resto de sus antiguos compañeros en el interior de la sala de visitas y escoltado por dos policías. En varias ocasiones los otros acusados se dirigieron a él para pro ferir insultos en su contra. La vista oral, celebrada contra Martín Ponces, Mónica Refojos y sus compañeros Israel Torralba, Esther González, el líder histórico de la organización, Manuel Pérez Martínez ’Camarada Arenas’, y el jefe del aparato de falsificación de la banda, Jisñe Luis Elipe, tenía como objetivo determinar la vinculación de todos ellos en la muerte de dos guardias de seguridad en Vigo durante un robo. Sin embargo durante las declaraciones también salió a la luz la supuesta violación de Silva Sande a una miembro de los Grapo. Según sus ex compañeros, ésta no fue la única víctima de Sande Silva ya que el ex dirigente de la organización prometía a las mujeres un puesto en la organización o su expulsión de la misma si se negaban a mantener relaciones sexuales con él.

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