Salceda, el municipio que más crece gracias al aporte de Vigo
Vigo, en este mismo ránking, fue el municipio que más habitantes ganó en números absolutos, más de 13.000
Salceda encabeza el escalafón de los ayuntamientos gallegos por incremento de población durante los diez últimos años, desde que finalizó el pasado siglo hasta la primera década del actual, con un espectacular incremento del 37,6 por ciento en tan corto lapso de tiempo. Vigo, con todo, es el que más creció en cifras absolutas: 13.662 habitantes en este tiempo, casi un 5%.
No es casualidad lo de Salceda, sino el exponente de un fenómeno: el traslado de vigueses hacia otros ayuntamientos de su área en busca de mejores oportunidades y precios asequibles, cambiando su domicilio pero manteniendo su vida en la ciudad. La prueba es que los cinco primeros de la lista son otros tantos municipios que se encuentran bien el área metropolitana de Vigo, bien en el sur de la provincia: Salceda (1), Soutomaior (3) y Gondomar (5) se sitúan en el primero de estos apartados, en tanto que Ponteareas y Tomiño se encuadran en el segundo. El caso de Salceda de Caselas tiene todo que ver con el enorme empuje urbanístico que alcanzó entre finales de los noventa y la primera mitad del siglo en marcha, ya que en los dos últimos ejercicios se ha notado un cierto frenazo. El anterior alcalde, José Manuel Fernández, del PP, decidió apostarlo todo a convertir Salceda en una villa residencial ligada a Vigo y al polo industrial de Porriño y una política urbanística agresiva tuvo resultado: en 10 años, un incremento del 37,6 por ciento en el censo, el mayor de Galicia (sólo Ames, en Santiago, se acerca) pese a no contar con un Plan de Urbanismo aprobado, ya que el documento en marcha no llegó a ver la luz. Este Plan había previsto hacer de Salceda una ciudad dormitorio de Vigo planificando miles de viviendas hasta 2030 a mitad de precio y añadiendo buenas comunicaciones: un piso medio en Salceda cotizaba a unos 120.000 euros. Sin embargo, Fernández, que tenía una promotora inmobiliaria que llegó a desarrollar una cuarta parte de las 1.500 viviendas que se construyeron en esta década, dejó la Alcaldía en 2007, siendo sustituido por Marcos Besada, del BNG, que echó un tanto el freno a la política expansiva de su antecesor. Si Salceda es el mayor éxito en porcentaje, en número absolutos gana Vigo, que sumó 13.662 habitantes desde 1999 al 1 de enero de 2, un incremento de casi un cinco por ciento, pero que coloca a la ciudad en un modesto puesto 27 en este ránking provincial. Por detrás, Ponteareas, que ganó 5.234 residentes, casi un 30 por ciento en una década, y por similares causas aunque con fines distintos: una oferta brutal urbanística gracias a la decisión de José Castro de convertir la villa en un punto autónomo de referencia, sin necesidad de tener nexos con Vigo. Pese a su cercanía, ni siquiera forma parte del área metropolitana por decisión de su ayuntamiento.
El éxodo imparable desde Vigo hacia la periferia
Desde que comenzó el siglo, como ya informó este diario, más de 53.000 vigueses decidieron trasladar su residencia oficial fuera del municipio, la mayor parte a otro ayuntamiento de su entorno. Según los datos que maneja el Concello, unos 25.000 optaron por el traslado al área metropolitana, con Nigrán, Salceda, Ponteareas, Gondomar y Tomiño como destinos preferentes. En dirección contraria no llegaron a 15.000 los que decidieron instalarse en la ciudad. Con todo, el dato más llamativo puede ser Nigrán: en esta década estudiada ha conseguido censar a 2.700 vigueses, el 20 por ciento de todo su padrón. Detrás, Ponteareas, con 2.300 vigueses viviendo, y Gondomar, que suma 1.900 más, aunque el mayor empuje en los últimos años ha sido el de Tomiño, que se hace con 250 vigueses en cada ejercicio. Tan curioso que incluso se ha montado una asociación de vigueses residentes, que celebran las fiestas locales de la ciudad, como la Reconquista. En cuanto al ránking provincial de incremento poblacional desde 1999 los puestos seis al diez aparecen Poio (15,8%), Ribadumia (15,6), Nigrán (14,9), Mondariz Balneario ( (14,5) y Baiona (13,4), siendo los primeros del entorno de Pontevedra y Vilagarcía, respectivamente. Entre los 20 primeros también están Vilagarcía (12, 3.667 residentes más, 10,8%), Pontevedra (14, con 7.420 vecinos más, un 10 por ciento), Cangas (15, 2.335 residentes y 9,97%) y Moaña (20, +1.263, 7,12 por ciento). En el otro lado, desde el puesto 38 al 62, se encuentran los ayuntamientos de la provincia que han perdido población en este tiempo, siendo los de la comarca del Deza, cerca de Lalín, los que más han sentido este fenómeno. El último puesto es para Agolada, que perdió el 30 por ciento de sus habitantes y se quedó tan sólo con 3.094 siendo uno de los mayores ayuntamientos por extensión geográfica. A su lado, dos municipios vecinos: Rodeiro y Dozón, que se dejaron el 28,5 y el 18 por ciento de su población en estos años. Del área de Vigo aparecen dos: Covelo y Fornelos, enlos puestos 59 y 58, dos municipios que han disminuido en un 15 por ciento cada uno, hasta quedarse al límite de la extinción. Fornelos y Dozón son los únicos concellos de la provincia que cuentan con menos de 2.000 personas censadas, siendo más grave el segundo caso al tratarse de un término municipal que duplica al de Vigo. El alcalde de Lalín, José Crespo, considera que es un ejemplo evidente de la necesidad de ir a una fusión de ayuntamientos para que los vecinos puedan recibir servicios mínimos.
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